La empresa Alba Alimentos de Nicaragua (Albalinisa) —parte del Grupo Alba, vinculado a la familia presidencial—, es la intermediaria en el esquema de exportación de leche UHT (que no necesita refrigeración) hacia Venezuela, confirmó uno de los principales operadores del sector lácteo del país.
El envío de leche UHT a Venezuela está funcionando desde agosto del año pasado bajo el marco de los acuerdos de la Alianza Bolivariana de las Américas (Alba), firmada por los presidentes Hugo Chávez y Daniel Ortega en enero del 2007.
Las únicas empresas que participan en este nuevo negocio Alba son las que cuentan con la tecnología para procesar leche UHT. Éstas son Centrolac, la pionera en el mercado nicaragüense en este tipo de producto lácteo y, supuestamente, Parmalat, la principal comercializadora de leche del país.
Alfredo Lacayo, presidente ejecutivo de Centrolac, explicó cómo funciona este nuevo esquema del Alba. Cree fervientemente en Venezuela como destino emergente para los productos de exportación nicaragüenses.
Sin embargo, a pesar de estar satisfecho de cómo el esquema funciona en el marco del Alba, Lacayo forma parte de la iniciativa empresarial que cabildea con el Gobierno para que éste firme con Venezuela un acuerdo de libre comercio.
Las exportaciones de leche Centrolac hacia Venezuela actualmente alcanzan las mil toneladas métricas mensuales, con tendencia a aumentar. Éstas son pagadas a un precio mayor que en el mercado local.
PRECIO ATRACTIVO
“Es un precio atractivo. Nicaragua tiene el precio de leche (por litro) más bajo de Centroamérica. En el resto de Centroamérica y Sudamérica el precio anda por el 1.20 a 1.25 dólar, restándole el costo de flete y distribución. Pero aún así, el precio que recibe la fábrica (Centrolac) por exportar a Venezuela y al resto de Centroamérica es mucho mayor que el precio que recibe la fábrica cuando vende en el mercado local”, comentó el empresario.
A modo de ejemplo, el precio pagado por Venezuela por el litro de leche es dos córdobas más que el precio promedio en el mercado local. “Por eso exigimos calidad a los productores, porque podemos pagar esa calidad porque el precio de exportación es bastante atractivo. Esto ha resultado en que los productores están haciendo inversiones para mejorar sus prácticas de ordeño, compras de pasto, compra de pichingas. Todo esto está jalando para mejor en la industria láctea del país, desde la finca hasta la planta de proceso”, agregó Lacayo.
CONEXIÓN PDVSA
El comprador de la leche exportada desde nuestro país es la estatal Corporación Casa (Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas) de Venezuela. Ésta es parte de la Productora y Distribuidora de Alimentos (Pdval), filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), el corazón de los acuerdos Alba a nivel internacional.
“El intermediario en este caso ha sido Alba Alimentos de Nicaragua. Nosotros le entregamos a Corporación Casa en Venezuela el BL (Bill of Lading por sus siglas en inglés; un documento de embarque) y a Albalinisa. Los de Nicaragua le reportan a Venezuela que tienen el BL y Venezuela confirma que también lo tiene, la naviera confirma que el producto ya viene en camino y nos pagan”, explicó Lacayo.
ALBALINISA PAGA
En este proceso, quien emite los pagos para Centrolac es Albalinisa. “Albalinisa emite el cheque local. Yo mando la factura y el BL a Albalinisa y se los mando a Corporación Casa. Albalinisa paga en nombre de Corporación Casa. Por eso es que le mandamos la factura y el BL a ambos”, agregó el empresario.
Los pagos que hace Albalinisa a las empresas lácteas exportadoras serán supuestamente deducidos de la factura petrolera que Nicaragua debe a Venezuela de acuerdo con los esquemas Alba. Esto equivale al 50 por ciento de la factura petrolera del país (este año se estima que significa más de 300 millones de dólares que maneja el grupo Alba como capital privado).
La importación petrolera del país actualmente está monopolizada por Alba de Nicaragua (Albanisa), como descubrió este Diario por medio de su serie de investigaciones y análisis denominada Capitalismo del Siglo XXI, publicada partir del 21 de septiembre pasado.
“Como todo es parte de la factura petrolera, Corporación Casa le dice a Albalinisa, ‘deducime de la cuenta del petróleo (el monto por el volumen de leche exportada) que yo te reconozco eso como pago’. La relación es completamente transparente. Es como que parte de la factura petrolera de Nicaragua la estamos pagando con leche, carne, frijoles, aceite, comestible, café. Aparte de pagar las facturas petroleras en especie, la otra ventaja es la velocidad de pago. Pagan de inmediato. Eso para la empresa es un oxígeno. Apenas los notifican de la llegada se emite el pago. Pagan bien y rápido. Son bien formales en ese sentido”, reveló Lacayo.
El empresario aseguró desconocer si Corporación Casa emite algún pago a Albalinisa por su rol de intermediario en este esquema de exportación de leche UHT. “No sé si les queda algo. Si les queda algo a Albalinisa, ése es un acuerdo entre ellos. A lo mejor, porque Albalinisa da un servicio de trámite, pero eso sería a lo interno de ellos y yo no tengo ninguna manera de conocer esa información”, afirmó.