Los talibanes son una “amenaza creciente” para el Estado paquistaní, como lo demuestra el último ataque en Pakistán, recalcó en Londres la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton, subrayando no obstante que confía plenamente en el control que ejerce Islamabad sobre su arsenal nuclear.
Hillary Clinton también lanzó una nueva advertencia a Irán, insistiendo en que la comunidad internacional “no esperará indefinidamente” que ese país cumpla con sus obligaciones en lo que respecta a su controvertido programa nuclear.
Clinton, en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo británico David Miliband, dijo tener “confianza” en el control que ejerce el gobierno paquistaní sobre su programa nuclear, pese al ataque el sábado de insurgentes contra el cuartel general del ejército paquistaní.
Un ataque lanzado 24 horas antes por los talibanes contra el cuartel general del ejército paquistaní cerca de Islamabad, al que siguió una toma de rehenes, terminó el domingo con un alto balance de muertos: ocho militares, tres rehenes y ocho asaltantes.
LIBERACIÓN DE 39 PERSONAS
El ejército paquistaní liberó en una operación militar a 39 personas secuestradas por los insurgentes en el mismo cuartel general.
Ese ataque de los militantes islamistas contra el cuartel general del ejército en Rawalpindi, cerca de Islamabad, “nos recuerda de nuevo que los extremistas amenazan de manera creciente la autoridad del Estado” en Pakistán, recalcó la jefa de la diplomacia estadounidense.
“No tenemos pruebas de que puedan hacerse con el poder”, afirmó Clinton aludiendo a los insurgentes.
CONTROVERTIDO PROGRAMA NUCLEAR
En la misma conferencia de prensa, el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Miliband, afirmó por su lado: “No hay prueba oficial u oficiosa de que exista una amenaza contra las instalaciones nucleares paquistaníes”.
Con respecto a Irán y su controvertido programa nuclear, Hillary Clinton volvió a la carga diciendo: “Las palabras no bastan. Nosotros hablamos con una sola voz, al unísono, para que le quede bien claro el mensaje a Irán: la comunidad internacional no esperará indefinidamente que demuestre que está dispuesto a cumplir con sus obligaciones internacionales”.
La reunión el 1 de octubre del grupo 5+1 (China, Rusia, Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Alemania) “tuvo un comienzo constructivo”, pero “debe ser seguida de actos”, añadió.
Irán y los Seis se pusieron de acuerdo para una inspección de la nueva planta de enriquecimiento de uranio, cerca de Qom, cuya existencia fue revelada a fines de septiembre.
El próximo 19 de octubre —durante una nueva reunión en Viena— Irán, Rusia, Estados Unidos y Francia deben negociar la forma en que los iraníes podrán hacer enriquecer su uranio en el extranjero, bajo el control de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA).