En más de un 600 por ciento ha crecido en los primeros nueve meses de este año el valor de las exportaciones de Nicaragua hacia Venezuela.
El Centro de Trámites de las Exportaciones, Cetrex, reporta que de enero a septiembre de este año las ventas a ese país han generado a Nicaragua 90.1 millones de dólares, mientras que en ese mismo periodo del año pasado, las ventas alcanzaron sólo 11.5 millones de dólares.
Aunque el crecimiento de las exportaciones a Venezuela ha sido acelerado, Óscar Alemán, asesor económico de la Cámara de Industria de Nicaragua (Cadin) apuesta a que dichos números podrían fácilmente duplicarse y hasta triplicarse si hubiese otro sistema de comercio con ese país.
Hasta el momento, en el marco de la Alianza Bolivariana de las Américas —a la que pertenece Nicaragua desde enero de 2007— la empresa Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa) es la encargada de comprar los productos nacionales y exportarlos a Venezuela. Los productores nicaragüenses deben venderle a dicha empresa su oferta exportable.
Sin embargo, Cadin preparó una propuesta de Tratado de Libre Comercio entre Nicaragua y Venezuela para que los empresarios de ambos países pudiesen negociar libremente, sin intermediarios.
Alemán dio a conocer que el Gobierno expresó que “todavía no se estaba preparado o listo como para dar un salto” de esa naturaleza, que era un acuerdo muy amplio.
Entonces Cadin analizó su propuesta y elaboró un acuerdo de alcance parcial, que es a la vez un protocolo modificatorio al acuerdo de alcance parcial que existe desde 1986 entre ambos países, y que establece concesiones arancelarias para 105 productos.
Dicho acuerdo fue modificado en 1992 y amplió la lista a 220 productos con concesiones arancelarias.
La nueva propuesta es que al menos 375 productos nacionales puedan ingresar a Venezuela sin pago de aranceles.
La propuesta del sector privado incluye además un Protocolo relativo a procedimientos de control, inspección, aprobación y certificación de unidades productivas, de procesos productivos y de sistemas.
UNIRSE A ALADI
Alemán explicó que para que esto pueda ser aprobado, Nicaragua solicitó la adhesión a la Asociación Latinoamericana de Integración, Aladi, que está compuesta por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
Se espera que a finales de este año, o inicios de 2010, el país sea miembro de Aladi.
“Paralelamente Nicaragua debe ir negociando este acuerdo de alcance parcial con Venezuela; no debe ser un impedimento (para negociar con Venezuela) el hecho que se esté tramitando la adhesión de Nicaragua a Aladi”, afirmó Alemán.
DIVISAS NO SERÍAN PROBLEMA
Además que Nicaragua podría vender con preferencias arancelarias a todos los países que conforman Aladi, la principal ventaja de que el país se integre a dicha asociación sería que no habría problema con que los empresarios venezolanos no tengan acceso a divisas.
Alemán explicó que en el marco de la Aladi, Venezuela y los demás países tienen cámaras de compensación que contribuyen a que los empresarios tengan acceso a esas divisas.
La propuesta del acuerdo comercial con Venezuela, y la integración del país a Aladi fue enviada al Gobierno a mediados de año.
“La respuesta que hemos tenido es que están trabajando en el marco de la Aladi. Ellos recibieron nuestra propuesta, se está consultando, ha habido procesos de consulta con otros sectores agropecuarios para enriquecer nuestra propuesta y creemos que va caminando en una buena dirección”, destacó Alemán.
Si todo esto llegara a concretarse, en un plazo promedio de tres años las exportaciones hacia Venezuela al menos se duplicarían, ubicando a ese país como el segundo mercado más importante para Nicaragua, superando incluso a El Salvador, pues Albanisa podría seguir comprando, pero también otras empresas venezolanas lo harían.
Alemán resaltó que es necesario “que el Gobierno tenga mayor celeridad en estos asuntos”. A título personal, recomendó que “en la próxima reunión que tenga el presidente Ortega en Venezuela, debería acompañarse de una misión empresarial importante”, como lo han hecho los presidentes de Brasil y Argentina.
SECTORES PRODUCTIVOS APOYAN INICIATIVA
José Antonio Mayorga, vicepresidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), expresó que como “defensores de la libre empresa” prefieren que haya un tratado de libre comercio similar al que existe entre Nicaragua y Estados Unidos, donde se pueda “negociar libremente”, y “no que sea amarrado o dirigido por ciertos grupos aquí”.
Por su parte, el presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), Solón Guerrero, calificó como “muy positiva” la posibilidad que hubiese un TLC o similar acuerdo comercial con Venezuela.
Dijo que permitiría que los empresarios nicaragüenses negocien directamente con empresarios venezolanos, cortando así los intermediarios, como es el caso de Albanisa.
“Eso va a permitir que el productor tenga mejor precio y que el comprador tenga mejor precio. Vos hacés tu contacto directo y no tenés que pasar por el visto bueno de si que caíste bien o mal a alguien que esté encargado de un proyecto”, enunció.
Actualmente, confirmó Guerrero, son pocos los miembros de Faganic que exportan a Venezuela, pero esto podría cambiar con un sistema comercial distinto.
UNAG:NO ES NECESARIO
Contrario a lo expresado por los demás productores y empresarios, Álvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), no se mostró a favor de un tratado de libre comercio o acuerdo similar entre Nicaragua y Venezuela.
En el caso del ganado en pie que se exporta a Venezuela (principal comprador de ese producto), la UNAG está estrechamente involucrada.
Según explicó a LA PRENSA hace unos meses el secretario de la junta directiva nacional de la UNAG, Douglas Alemán, el ganado en pie que se exporta debe ser seleccionado por dicha institución, y negocian directamente con Albanisa el precio. Ésta le paga a los productores a través de UNAG.
“De momento no necesitamos un tratado de libre comercio (TLC) clásico, porque como se está funcionando con la alternativa del Alba, que es un nuevo sistema de comercio que no es lo clásico del TLC, porque el TLC es qué te doy, qué me das, y comprar el menor precio posible y que los países grandes ponen condiciones”, dijo Fiallos al ser consultado sobre el tema.
El presidente de UNAG considera que el actual sistema de exportaciones a Venezuela ha sido efectivo, “con precios mejorados a lo normal, y un tratado de libre comercio clásico no le vería yo razón de ser”.