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Managua, 27/05/2012 9:15 AM
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Drew Barrymore (LA PRENSA/ 20th Century Fox)
Drew Barrymore, muestra su lado rebelde
En su debut como directora, Drew eligió la historia de una adolescente que se niega a seguir cumpliendo los sueños de su madre. Una película que a la larga resulta biográfica y que le cambió por completo su percepción como actriz
Fabian W. Waintal
domingo@laprensa.com.ni
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Para alguien como Drew Barrymore que es tan famosa por las comedias románticas, resulta curioso que se haya tomado una tarea tan “seria” como la dirección de cine, con la película Whip It. En su debut como directora, Drew eligió la historia de una rebelde adolescente Ellen Page (nominada al Oscar por Juno) que se niega a seguir cumpliendo los sueños de su madre participando en diferentes certámenes de belleza, buscando su propio sueño de conquistar el mundo en patines, conociendo en el camino a otras estrellas del deporte, que también interpretan Juliette Lewis y la mismísima directora de la película, Drew Barrymore.

Tal vez resulte una historia un tanto biográfica, si se toma en cuenta que Barrymore, la hija del actor John Barrymore, comenzó a fumar a los 9 años, tomaba licor cuando a penas tenía 11, probó marihuana a los 12 y cocaína a los 13. A los 14 años intentó suicidarse y gracias a un centro de rehabilitación finalmente sentó cabeza.

Barrymore supo manejar la fama a edad temprana; hoy no cabe dudas que Drew aprendió a conducir muy bien su carrera. Y aunque en la vida real, también conduce un auto Porshe “Carrera”, es difícil asegurar que supo dirigir tan bien su vida, como en el cine.

::: ¿Es tan buena directora en su propia vida como en el cine? ¿Trata siempre de perfeccionar hasta el último detalle de su vida?

Sí, absolutamente. He trabajado con muchísimos directores con los que aprendí que es muy necesario mantener siempre el ojo en la bola además de colaborar con otras personas. Por eso hay que estar preparado en todo sentido. Absolutamente. Me encanta dirigirme bien en la vida, pero me encanta que me dirijan también.

::: ¿Qué la llevó a tomar una decisión tan importante como pasar del otro lado de una cámara para dirigir cine, además de actuar?

La actuación igual sigue siendo importante para mí, pero fue estimulante sentarme al lado de una cámara, contemplando la inspiración de lo que significa un personaje, viendo diferentes niveles de emociones que generaron mis ideas. Esa había sido mi meta y la cumplí, gracias a la gente que trabajó conmigo. Hace 15 años que vengo produciendo cine y me pareció una buena terapia, llamar la atención con ciertos temas que yo misma pasé en mi vida.

::: ¿Quiere decir que su vida tiene mucho que ver con la rebeldía adolescente que muestra la película Whip It?

Sí, me identifico con la historia, en todos los aspectos desde mi infancia. Yo pasé por momentos muy peculiares y difíciles, navegando la relación que tuve con mi propia madre. Y todas las mujeres pasamos por el momento en que elegimos al chico que suele ser tan interesante, inspirador o estimulante, aunque no podamos contar con él, al final del día. También me gusta encontrar mi propia tribu, mis amigos, así como me encanta la acción, haciendo lo que hacen los varones, tratando de encontrar siempre una camaradería. También me gusta la música... y aunque en la historia, el personaje de Ellen Page se ve encerrada entre los certámenes de belleza, a mí no me gusta que me encierren dentro del mundo de Hollywood.

::: ¿Es cierto que en la época de E. T. , con apenas 6 años, ya había escrito su primer guion?

Si y se lo di a a mi padrino, Steven Spielberg.

::: ¿Y siendo tan joven pudo escribir una historia lo suficientemente larga como para una película de 90 minutos?

No, no... Era una historia corta.

::: ¿Y de qué trataba?

Como Whip It, también era una historia relacionada entre una hija y su madre. Así que no había ninguna ironía en ese sentido.

::: ¿Todavía guarda aquel guion?

No sé dónde está...No guardo demasiado de la época de mi infancia.

::: ¿Y se da cuenta la calidad de actores que aceptan una película con sólo el hecho de poder trabajar con usted, más allá de cualquier guion?

Es algo que me hace lagrimear porque cuando empezamos con nuestra productora de cine, lo primero que me impuse fue mantener mi palabra, cada vez que prometía algo. Y muchas de las películas con las que empezamos ni siquiera tenían guiones, como Los Angeles de Charlie o Jamás besada. Siempre fui alguien que no defrauda al que me tiene fe. Y es algo que insisto tanto con los más grandes estudios de cine, como los actores que se involucran en una producción. Por eso me importa tanto, porque creo que mantener una promesa es lo más importante.

::: ¿Está satisfecha con la experiencia de haber dirigido su primer película? ¿Piensa volver al cine?

Estoy contenta que todo haya funcionado como funcionó. Las cosas suceden por alguna razón. Lo más importante para mi, es estar tan enamorada de lo que hago. Tengo que estar enamorada para querer salir de la cama a trabajar siete días a la semana, dieciocho horas por día, Tuve que invertir demasiado en preocuparme por el más ínfimo detalle, desde la taza de café de un rincón, hasta la luz más pequeña del esquema, cada pieza de vestuario, la selección del elenco, cada línea de los diálogos necesitaba un 150% de mi atención y pura pasión. Por eso era necesario amar lo que hacía. Pero la verdad, todavía no encontré tiempo para recargar mis baterías y encontrar la película correcta para volver a dirigir. Pero pienso considerarlo, seguramente.

::: ¿Y ahora que tiene el título de directora de cine, cambió su percepción como actriz, por completo?

Siempre voy a seguir siendo actriz. Quiero hacer un poco de todo. Me siento en condiciones como para ponerme diferentes sombreros. Es lo que me gusta. Pero es cierto que cambió mi percepción como actriz. Es como estar en una habitación donde alguien te apaga la luz, pidiéndote que pretendas que no sabes como se ve el lugar. No se puede. Es imposible. La imagen ya está en tu cabeza. Y sí, cambié para siempre y nunca voy a poder volver atrás.

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