La reforma presupuestaria que introdujo el presidente Daniel Ortega ante el parlamento, que recorta gastos por 613 millones de córdobas, es letal por el duro impacto que tendrá en la situación socioeconómica, pero a los ojos del dirigente político Edmundo Jarquín, también es inmoral porque coincide con una serie de lujos que se dan los altos funcionarios del Ejecutivo.
Según Jarquín, en la edición 72 de su programa radial “El pulso de la semana”, los tres recortes presupuestarios del 2009 pudieron evitarse si los poderes Electoral y Ejecutivo hubiesen revertido el fraude electoral del 2008, para mantener los programas de cooperación internacional.
Además, Jarquín criticó que las reformas presupuestarias coinciden con la llegada de un nuevo helicóptero, “lleno de lujos y comodidades” para el presidente Daniel Ortega, y con la construcción de fastuosas mansiones de “los jerarcas del orteguismo”.
“Así el Presidente ya no verá los hoyos en calles y carreteras, ni la pobreza que se agolpa al borde de las mismas”, concluyó Jarquín.