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Managua, 27/05/2012 9:14 AM
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Juan Barahona. (LA PRENSA/Yuri Cortez)
Diálogo en Honduras sigue estancado
Comisiones negociadoras acuerdan que no habrá amnistía
TEGUCIGALPA/ AFP
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El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, y el gobierno interino acordaron ayer en la mesa de diálogo, crear un gabinete conjunto y descartar una amnistía. No obstante, para que eso sea posible, el líder derrocado debe ser restituido, algo sobre lo que aún no hay acuerdo, reveló un negociador.

“Ha habido un avance, por ejemplo no hay amnistía, no fue aprobada por las dos comisiones, y se acordó un gobierno de unidad nacional”, dijo el dirigente sindical Juan Barahona, uno de los tres representantes de Zelaya en la negociación.

Barahona aclaró que esos dos acuerdos estarían firmes sólo si se resuelve el asunto central del conflicto, que es la restitución de Zelaya, depuesto mediante un golpe de Estado y quien se refugia desde el pasado 21 de septiembre en la embajada de Brasil.

“Si al final ellos (los tres delegados del Gobierno de Roberto Micheletti) dicen que no hay restitución, ¿de qué nos sirvió haber avanzado en lo otro? El martes vamos a entrarle en serio a ese punto toral (central)”, dijo Barahona, en una manifestación de un centenar de seguidores de Zelaya.

El gobernante interino Roberto Micheletti había informado escuetamente el pasado viernes que “nosotros nunca la pedimos, ellos también estuvieron de acuerdo, así que no hay amnistía hasta el momento”, pero Barahona lo mencionó ya como un asunto discutido y aceptado.

Barahona precisó que el gabinete estaría integrado por ministros de ambos gobiernos y señaló que del lado de Zelaya no se estaba de acuerdo con una “amnistía porque significa amnesia, olvido y perdón, y no podemos perdonar el golpe”.

FORMA PARTE DE LOS ACUERDOS DE SAN JOSÉ

Una amnistía de delitos cometidos en el marco del conflicto y la formación de un gobierno de unidad nacional forman parte del Acuerdo de San José, plan del presidente costarricense Óscar Arias centrado en la restitución de Zelaya y con base en el cual negocian las dos partes.

El diálogo, que inició el pasado miércoles con verificación de la Organización de Estados Americanos (OEA), entró ayer en una pausa y se retomará el próximo martes, dos días antes de que venza un plazo fijado por Zelaya para culminar la negociación.

“Si el 15 de octubre no llegamos a un acuerdo, las pláticas serán dadas por fracasadas. En la resistencia vamos a continuar la lucha, el presidente Zelaya no sabemos qué va a hacer”, comentó Barahona, uno de los coordinadores del frente contra el golpe, integrado por varias organizaciones sociales.

ZELAYISTAS CELEBRAN

Previo a que se anunciara la posibilidad de instalar un gobierno de unidad nacional, el denominado Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado en Honduras realizó una serie de actividades culturales en un barrio de Tegucigalpa.

Las celebraciones las iniciaron poco antes de que las comisiones negociadoras informaran de que el diálogo se reanudaría hasta el próxima martes, esto debido a las celebraciones de la conmemoración de los 517 años del descubrimiento de América.

DENUNCIAN SUPUESTAS PRESIONES DE SOLDADOS

La esposa del depuesto presidente, Xiomara Castro, denunció que los soldados del Ejército de su país aumentaron la presión sobre la sede diplomática de Brasil.

Entre las presiones que denuncia Castro estarían la negativa de los soldados a permitir el ingreso de alimentos y ropa al personal que acompaña a Zelaya desde el pasado 21 de septiembre.

Castro precisó que también han sido víctimas del “bombardeo electrónico con microondas” y la interceptación de las comunicaciones, y que ayer la Policía le impidió avanzar unos pasos más allá de la entrada de la embajada, donde despedía a unos seis colaboradores que abandonaron el edificio por razones personales.

“Es una forma de represión sicológica, tienen un elevador mecánico, ven todo lo que hay en la embajada, vimos francotiradores, tratan de amedrentar, atemorizarnos. Después de 105 días, donde vemos todo tipo de represión, es parte de la rutina, pero lógicamente uno siempre tiene temor”, comentó Castro.

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