La amenaza del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) que dirige Gustavo Porras (probablemente el más cercano colaborador de la Primera Dama, Rosario Murillo), de “desaparecer de las instituciones del Estado” a los sindicatos afiliados a la Central Sandinista de Trabajadores (CST) que lidera Roberto González, sigue creciendo y dejando a su paso despidos ilegales.
Dicha persecución sindical fue denunciada por trabajadores del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) a inicios de la semana. El problema ya abarcó a la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE), cuyos dirigentes reconocieron que existe “persecución” contra los sindicatos en varios entes.
Dirigentes de la CST y de la CST-JBE —ambas de tendencia sandinista— tratan de ocultar el enfrentamiento y atribuyen la “violación al derecho de organización y al fuero sindical” a que algunos funcionarios intermedios del gobierno anterior (la mayoría fue despedida durante el primer año del actual Gobierno) continúan “con vicios del pasado”. Sin embargo, reconocen que algunos altos funcionarios del nuevo gobierno se están “prestando al juego”.
Entre los múltiples despidos que se registraron esta semana aparecen los de algunos dirigentes sindicales, entre ellos Rafael Gutiérrez Valle, Secretario General del Sindicato William Ramírez, del Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS), afiliado a la Confederación JBE.
Gutiérrez lamenta que más de treinta años de militancia sandinista y de trabajo constante en el INSS, veinticinco años apoyando a las organizaciones sindicales y el fuero sindical del que goza, no hayan evitado su despido.
“Me están despidiendo por ser sindicalista. Para evitar que luche por los derechos de los trabajadores a través de la firma de un convenio colectivo justo y la meta es desaparecer nuestro sindicato”, advirtió Gutiérrez y añadió que en el campo sindical tenía problemas de vieja data con Domingo Pérez, secretario general de la Unión de Empleados de Nicaragua (UNE), que es afiliada al FNT, “pero yo separo eso, espero que no tenga relación con mi despido”, dijo.
El Secretario de Asuntos Laborales de la CST-JBE, Asunción Alonso Rodríguez, trata de minimizar el enfrentamiento porque, según dice, en el FSLN los problemas internos se arreglan adentro. “Los trapos sucios se lavan adentro de la casa”, dijo.
Sin embargo, reconoce que hay persecución sindical. “El problema es que te estén vigilando y a veces eso es lo que incomoda. Hay persecución sindical, claro que la hay. No hay ninguna institución del Estado que no esté en conflicto... Hay conflictos, no los podemos negar”, afirmó Alonso.
Aclaró que en todas las instituciones del Estado hay “conflicto”, pero que los más graves ocurren en el Ministerio del Trabajo, Correos de Nicaragua, INSS, IDR, la CSJ y Telcor.
Atribuye esta persecución a que los cuadros intermedios son los mismos de gobiernos anteriores que siguen aplicando el mismo sistema de “lucha, persecución y despidos indebidos fundamentados en cualquier artimaña”. Este argumento parece ilógico porque esos puestos los ocupan personas políticamente de confianza de la pareja presidencial. Pero reconoce que “algunos nuevos funcionarios” se prestan al juego.
Denunció que el Mitrab continúa como en los gobiernos neoliberales, defendiendo los intereses de los patrones y no el de los trabajadores. “Ahí hay malos manejos, se filtra información y no resuelven los casos. No garantizan el cumplimiento de los derechos de los trabajadores”, aseguró.
GONZÁLEZ TEMEROSO Y NO ALZA LA VOZ COMO AGOBIERNOS ANTERIORES
Roberto González, Secretario General de la CST, dijo desconocer la persecución denunciada por muchos empleados, pero reconoció que existen algunos problemas internos y despidos, y los atribuyó a que los sindicatos de la CST anteponen los intereses y el bienestar de los trabajadores sobre los intereses políticos, aunque sean en beneficio del partido sandinista.
Añade que se han comprometido a respaldar los programas y proyectos del Gobierno, pero que nunca antepondrán eso a la defensa de los intereses de los trabajadores.