Dos innings después que Alex Rodríguez había rescatado a los Yanquis con un jonrón en el cierre del noveno, Mark Teixeira puso en órbita una pelota que enloqueció a más de 50 mil fanáticos en el nuevo Yankee Stadium, para dejar tendidos 4-3 a los Mellizos de Minnesota, quienes desperdiciaron una gran oportunidad de emparejar la serie.
Los Yanquis de Nueva York consiguieron su segundo triunfo sin derrota en su serie divisional de la Liga Americana, poniendo contra las cuerdas a Minnesota, que ahora está obligado a ganar los últimos tres juegos en fila, algo que parece insólito ante un equipo tan inspirado y con Alex y Teixeira en plena erupción.
A-Rod está quitándose la etiqueta de bateador inútil en playoffs, al empujar cinco carreras en sus primeros dos juegos contra Minnesota. Ayer empató el juego dos veces.
Después de cinco episodios de puros ceros de parte de los abridores A.J. Burnett, por los Yanquis, y Nick Blackburn, por los Mellizos, Brendan Harris rompió el silencio con un triple que empujó a Delmon Young para poner arriba 1-0 a los visitantes.
Pero en sólo el cierre, Alex llevó al plato a Derek Jeter con un sencillo que niveló las acciones.
Minnesota, que llegó a los playoffs de forma sensacional, arrebatándole el boleto a los Tigres de Detroit, volvió a tomar la delantera con dos anotaciones en el octavo. Nick Punto empujó la primera, explotando a Phil Hughes, y Denard Span recibió a Mariano Rivera con un sencillo que movió la pizarra a 3-1.
Los Yanquis entraron a la novena entrada con la soga al cuello frente al feroz rematador Joe Nathan. Pero en un parpadeo salieron del hoyo con un hit de Teixeira y un jonrón de Alex, que empató 3-3.
Los Mellizos no se rindieron y en el inicio del episodio 11, Joe Mauer y Jason Kubel dieron hits consecutivos ante Damaso Marte, y Mike Cuddayer llenó las bases sin out con un imparable contra David Robertson.
El derrumbe parecía inevitable, pero Robertson se contagió del gran momento que viven los Yanquis y se reivindicó de forma espectacular, dominando a Delmon Young en línea a la primera base. Carlos Gómez dio una rola a la inicial para forzar en el plato a Mauer y Harris falló en elevado a los jardines para dejar en blanco el episodio.
Teixeira no perdonó en el cierre y, con el primer jonrón de su carrera en postemporada, se convirtió en el héroe de turno de los Mulos.