Ariel Bucardo y los altos mandos del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) continúan negándose a despejar las dudas sobre los despidos y la supuesta fusión que podría darse entre varias instituciones que pasarían a formar un “super ministerio”. Mientras tanto, las organizaciones que trabajan por el desarrollo rural buscan estrategias para disminuir los efectos de la sequía en la producción y los productores que deben realizar trámites indispensables para la comercialización de sus productos, que ya resienten las consecuencias de la crisis que se vive a lo interno del Magfor.
Estaba previsto que Bucardo inaugurara ayer el Primer Congreso Nacional de Desarrollo Rural, que tiene como objetivo buscar estrategias para contrarrestar los efectos de la crisis económica, política e institucional que junto a la sequía provocada por El Niño atenta contra la producción de alimentos.
Según los organizadores del evento que fue promovido por la Universidad Nacional Agraria (UNA) con el apoyo del Magfor, la Fundación Friedrich Ebert Stftung y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en el despacho de Bucardo confirmaron su asistencia, pero éste no llegó ni envió a nadie para representarlo.
Telémaco Talavera, rector de la UNA y presidente del Consejo Nacional de Universidades (CNU), lamentó que en estos momentos en que la seguridad alimentaria se ve amenazada por los efectos de la crisis económica, la inestabilidad política, la fragilidad institucional y la sequía provocada por el fenómeno climatológico de El Niño, “los sectores involucrados no logren sentarse para sumar esfuerzos” y definir estrategias para optimizar el uso de los pocos recursos económicos y el gran potencial humano que se posee, para evitar que el hambre que ya existe se convierta en hambruna.
“Resulta que el Magfor por ejemplo ya no anda saliendo en primera plana por las políticas que estamos viendo a partir de la sequía y el fenómeno de El Niño y el desarrollo rural, sino por otros asuntos. No me voy a meter en eso porque eso sí sería indebido, meterme a la parte específica. Pero sean las razones que sean, sea verdad o no verdad, o lo que sea, hay una crisis institucional que viene a sumarse a este aspecto de crisis”, mencionó Talavera.
Mientras tanto, productores organizados afiliados a la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), señalaron que la crisis interna que vive el Magfor y la instabilidad que existe entre los empleados afecta la comercialización de sus productos, ya que la falta de atención retrasa los trámites.
NO CREEN QUE EL MOMENTO SEA PROPICIO PARA CAMBIOS
Reiteraron su queja por la falta de pronunciamiento del Magfor ante los problemas que está ocasionando la sequía y por los cambios que se han anunciado, ya que consideran que la época no es propicia para realizarlos.
Sin embargo, personas cercanas a la dirección del Magfor aseguran que muy pronto podría darse el anuncio de la instalación del “super ministerio”, que sería la entidad que regiría a todas las instituciones que pretenden fusionar entre éstas, el IDR, INTA, Fondo de Crédito Rural, Marena, Inafor y Enabas, y que estaría bajó el mando de Amanda Lorío Arana, quien actualmente ejerce el cargo de viceministra de la institución.
Efectivamente el 29 de octubre de 2008, a través del acuerdo presidencial 461-2008 emitido el 21 de octubre del mismo año, el presidente Daniel Ortega nombró a Lorío Arana, como secretaria para el Desarrollo Agropecuario Nacional, con rango de viceministra.
Quienes han tenido acceso a la planificación de la nueva dependencia y a la organización del organigrama, dicen que el cargo fue creado para que Lorío Arana asumiera la jefatura. La funcionaria, a inicios del 2007 fue destituida de la titularidad del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), por la Primera Dama y coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo. Lorío se convirtió en la primera ministra del gobierno de Daniel Ortega en ser destituida.
A raíz de la entrada en vigencia de dicho acuerdo presidencial, Lorío Arana asumió el cargo de viceministra del Magfor. Sin embargo, funcionarios de la entidad aseguran que si la idea era colocarla en ese puesto no había necesidad de inventarle un cargo adicional.
DESASTRE ADMINISTRATIVO
Mientras tanto, en la sede central del Magfor, a través de la oficina de Relaciones Públicas se informó que ningún funcionario se referiría a la deuda de 890 mil córdobas que la institución tiene con 60 técnicos de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
Según los afectados, que amenazaron con paralizar las oficinas regionales y municipales del Magfor en la RAAN a partir de hoy, dicha cantidad se viene arrastrando desde noviembre del 2008 por el atraso en los pagos de viáticos y combustible.
Hasta ayer por la tarde la situación no se había arreglado y la amenaza de paro y la decisión de no aceptar más pagos parciales, seguía vigente.
El atraso en el pago de viáticos, horas extras, subsidios de transporte y alimentación, fue una de las denuncias que un grupo de trabajadores hizo a inicios de esta semana en contra de la secretaria general de la institución, María Esmeralda López Mercado.
La funcionaria, según dirigentes de los sindicatos, tiene un poder general para administrar los recursos y tomar decisiones. Ella se ha negado a responder por los señalamientos que sus subordinados le hacen.
Los denunciantes consideran “anormal” que el Magfor se atrase en los pagos de sus empleados, ya que recibe transferencias del Gobierno central para tal fin.
Los trabajadores también denunciaron que técnicos del Programa Productivo Alimentario (PPA), conocido como Hambre Cero, igualmente enfrentan desde inicios de año atraso en el pago de sus viáticos. En la RAAN tienen planeado unirse al paro anunciado por sus compañeros del Magfor.
Los funcionarios de Hambre Cero alegan que sin el pago de viáticos no podrían permanecer en las comunidades vigilando que debido a la crisis los beneficiarios del programa opten por comerse los animales asignados por este programa.