El nandaimeño Everth Cabrera está disfrutando de su primera semana de descanso después de siete meses de puro ajetreo con los Padres de San Diego, mientras en Nicaragua se le espera con mucho entusiasmo para estrechar su mano o pedirle un autógrafo, pues ha sido el protagonista de la principal historia deportiva de este país.
Cabrera fue más allá de lo que todos esperaban, instalándose como el campo corto titular de los Padres y jugando al nivel de los mejores de la liga, lo que abrió muchos ojos y su arranque generó comparaciones con torpederos de la estirpe de Ozzie Smith, Larry Bowa y Omar Vizquel.
El nandaimeño, que se perfila a ganar el premio de Atleta del Año de Nicaragua, atendió gentilmente a LA PRENSA para hacer un rápido repaso de su primer año en las Ligas Mayores.
Jim Lefevbre, quien estuvo como coach de bateo de los Padres, fue el primero en decirlo y luego varios se le unieron en afirmar que ven en el nica un futuro Vizquel. ¿Vos creés que vas a llegar a ser tan grande como el venezolano?
“Yo quiero llegar a ser mejor que Omar Vizquel. Yo sé que él ha sido un gran jugador, pero yo confío en mis habilidades y voy a tratar de hacer una gran carrera poniendo mi mayor esfuerzo en todo lo que hago”.
¿Cómo valorás tu primer año en las Mayores? ¿Superaste tus expectativas?
“Fue un año increíble. Siento que en algunos aspectos hice más de lo que esperaba”.
En la recta final bajaste un poco tu rendimiento, ¿tenés alguna explicación para ello?
“Creo que me alcanzó el cansancio. El calendario de Grandes Ligas es más extenso que el de las Ligas Menores”.
De todo lo que hiciste, ¿qué te hace sentir más orgulloso?
“Ese momento es el jonrón con las bases llenas contra Francisco Rodríguez”.
¿Vas a jugar en alguna parte durante la temporada muerta de las Grandes Ligas?
“No voy a jugar, pero llevo un plan de entrenamiento. Debo entrenar más duro que el año pasado para tratar de hacer mejor las cosas”.
¿Estás preparado para atender a tanta gente en Nicaragua que va a querer saludarte o pedirte un autógrafo?
“Siempre trato de ser lo más amable posible con todas las personas, pero habrá momentos en los que voy a necesitar un poco de privacidad para descansar y compartir con mi familia. Vengo de seis meses de trabajo intenso y necesito un poco de espacio, pero cada vez que se pueda a nadie le voy a negar un autógrafo o un saludo”.