La caída de la actividad económica del país ha impactado directamente en la clase trabajadora, trayendo más desempleo, migración y deteriorando la calidad de vida de los nicaragüenses.
Al menos ése es el sentir que los trabajadores han compartido con los dirigentes de sindicatos, según comentaron José Espinoza Navas y Nilo Salazar, de la Confederación de Unificación Sindical (CUS) y el Congreso Permanente de Trabajadores (CPT), respectivamente.
La actividad económica del país, según estadísticas del Banco Central de Nicaragua, registró hasta julio una contracción de 2.2 por ciento promedio anual.
Espinoza comentó que en la CUS —con 42 mil afiliados— se ha percibido este año una desmejoría en el nivel de vida y las condiciones salariales de los trabajadores.
“Hay gente que comía tres veces al día, ahora hacen dos veces. Si comía en su menú tres o cuatro cosas, como arroz, frijoles, tortilla y cuajada, ahora eliminó el arroz, o los frijoles, o la cuajada, y eso va en detrimento de la calidad de vida... de pobres que están pasando a miserables”, afirmó el representante de la CUS.
El sindicalista también hizo mención del creciente desempleo en el Estado, que se ha acelerado para beneficiar a simpatizantes del partido de Gobierno.
“Lo raro es que a veces te encontrás que despiden gente y contratan a otros trabajadores, como haciendo una selección partidaria”, dijo Espinoza.
Salazar, del CPT, estima que en el tiempo que lleva el actual Gobierno, dos años y medio, ha despedido a por lo menos siete mil personas.
MIGRACIÓN SE ELEVA
El dirigente del CPT explicó que el creciente desempleo en el país ha elevado la cantidad de nicaragüenses que emigran en busca de una mejor condición económica.
En el caso del CPT, explicó Salazar, han percibido mayor desempleo en el sector construcción, uno de los más deprimidos desde el año pasado, que se ha visto más afectado con los recortes al presupuesto que se han dado este año.
“Usted se va a las empresas muy de mañana y mira a 200 ó 300 trabajadores dando vueltas, buscando una fuente de empleo y no la encuentra. La construcción está prácticamente detenida, y un país donde no hay construcción es una medida económica para darse cuenta en qué situación anda”, dijo.
El CPT está compuesto por cuatro confederaciones sindicales y aglutina a unos 200 mil trabajadores.