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Vejez
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“El arte de envejecer es el arte de con- |
servar alguna esperanza”. |
| André Maurois (1885-1967); novelista y ensayista francés. |
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Día del envejecimiento
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“Padre, estos tomates están frescos y baratos”, me dice el vendedor de verduras en el populoso Mercado Huembes de Managua. No lo conozco, ni me conoce; es una manera de llamar con un sentido de respeto y cariño a las personas viejas que se está volviendo de uso frecuente en el habla y cultura cotidiana nicaragüense. “¿Para dónde va madre?”, pregunta el taxista a la señora mayor que le hizo parada. |
“Don Pedro, venga por favor”, llama la joven ejecutiva de una tienda al anciano vigilante de la entrada al establecimiento comercial. “Doña María, véndame cuatro tortillas”, pide a la tortillera la joven ama de casa. |
Antiguamente para ser llamado Don o Doña, había que haber nacido en cuna noble o poseer mucho dinero. Narra nuestra historia que durante el levantamiento de 1823, encabezado por Cleto Ordóñez, en Granada, poco después de la independencia del país, una de las consignas era: “Se acabaron los Dones”. Ahora el Don y la Doña se democratizaron, no importa el apellido y la riqueza, hoy es sinónimo del respeto que se merece una persona por haber alcanzado una edad madura. |
Estas expresiones: madre, padre, don y doña son manifestaciones de valores de respeto, afecto y estatus de consideración para las personas de edades mayores, para los viejos y las viejas que se encuentran presentes en nuestra psicología y cultura nacional. |
Es bueno destacarlos, porque habitualmente se tiende a hacer referencia a las situaciones de maltrato, actitudes de menosprecio o desvalorización de la vejez. |
Es cierto que ello ocurre y hay que combatirlo por una equidad generacional y derechos de las personas mayores, pero también es cierto que seríamos unilaterales si no reconociéramos las prácticas y valores de respeto a los mayores. |
Cuando un desconocido llama madre o padre a una persona mayor, está pues expresando un valor destacable de la cultura nacional. |
Hoy 8 de octubre se celebra el Día Mundial del Envejecimiento. Un día para que la sociedad en general reconozca a quienes han trabajado por criar a las actuales generaciones de adultos jóvenes y para que las viejas y lo viejos tomen mayor conciencia de su valor y de su orgullo por haber logrado llegar a serlo. |
Felicidades orgullosos viejos y viejas. |
| Marvin Saballos Ramírez |
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Magnates orteguistas
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El demagógico Programa Hambre Cero hace aguas por todos lados. Desde hace meses, el comprador general Gustavo Moreno renunció al cargo y solicitó una auditoría especial de la CGR, denunciando que los intermediarios sandinistas en la compra de vaquillas, cerdas preñadas, gallinas, semillas mejoradas, se quedaban con la mayor parte del dinero presupuestado en concepto de “coimas” y que éstas se distribuían entre los allegados de la familia gobernante, Ortega-Murillo. |
Esmeralda López Mercado, secretaria general del Magfor, desempeña funciones similares a las que realiza Fidel Moreno en la Alcaldía de Managua. Mientras tanto, el diseñador del Programa Hambre Cero, Orlando Núñez, vive dedicado a sus negocios de servicios de hotelería en una isleta del Gran Lago de Nicaragua y en un hotel que tiene en las playas aledañas a San Juan del Sur. También es de los que participan en el festín de las transferencias presupuestarias asignadas a tan demagógico Programa, el que únicamente sirve para enriquecer magnates sandinista. |
| Casimiro Cervantes Solórzano |
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Arriba los impuestos
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En un intento desesperado por rellenar |
el vacío presupuestario que ha dejado la lógica retirada de la ayuda externa a Nicaragua por el bien documentado fraude electoral de noviembre pasado, el partido de gobierno pretende hacer pagar al pueblo nicaragüense las consecuencias de sus deshonestas e irreflexivas acciones, ampliando la base tributaria y afectando la ya empobrecida economía de los comerciantes. |
La expresión “Arriba los pobres del mundo” parece haber trocado en “Arriba los impuestos para los pobres del mundo”. Es cada día más clara la dicotomía existente entre el discurso (o mera publicidad) y el real actuar político, predicando libertades cuando el país entero ha sido sometido a la esclavitud que apareja la pobreza. |
Es en estas condiciones que cobran plena vigencia las palabras que hace casi dos siglos, a los pocos años de nuestra independencia del gobierno español, dirigiera el padre Carrascal a las autoridades de entonces, palabras que expresaban el pensar y el sentir de un pueblo pobre, doblegado por impuestos que no hacían más que despojar del sustento diario a los más desgraciados de la nación, que al igual que hoy, continúan siendo la mayor parte de la población, sirvan las siguientes palabras del padre Carrascal para la reflexión de aquéllos que pretenden desde podios declarar mentiras, o en su defecto, sirva de amenaza a éstos que parecen olvidar la siempre astuta vista del nicaragüense, quien siempre entiende cuándo se le habla claro y cuándo se le miente: |
Es una cosa espantosa y contradictoria hallarnos ya independientes y libres y ver a los pobres infelices pagar todavía una alcabala (impuesto), que si no es más, es exactamente la única ganancia, que debían retornar a sus lóbregas chozas, y derrotadas familias, de los mercados a donde concurren. ¿Podremos decir con razón que ya es libre la nación? Si lo afirmamos delante de los pobres, mis favoritos, nos responderían: “Vosotros los pudientes sois ya libres, pero nosotros los pobres, no hemos sentido diferencia entre la libertad actual y la esclavitud pasada”. |
| José Luis Calero H. |
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“La clave es la calle”
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Hace 20 años la famosa Unión Opositora UNO se dio la tarea de elaborar el programa de gobierno, tan pronto lograron la unidad. Fue el suceso que sirvió para derrotar a la dictadura sandinista, con doña Violeta como candidata. Se equivocan quienes piensan que hay que volver a poner el velocímetro en “0” y partir de nuevo unidos para derrocar a una dictadura infame que está pregonando la doctrina de “Comeos los unos a los otros”, como ya lo está haciendo en diferentes escenarios, ése es un canibalismo salvaje que está llenando de gozo a la pareja presidencial, ¡más ambiciosos que los Somoza! |
Ya lo dijo Herty Lewites antes de morir, “si Daniel Ortega Saavedra llega a la Presidencia, aquí va a haber otra guerra civil, infausta pero cierta, si seguimos como vamos…”. |
Hoy la clave ya no es la unidad, sino la calle, aquí hay algo que jamás debemos perder: ¡La libertad! y si los nicaragüenses no hacemos uso de ella, no presionamos por los medios de manera constructiva en las calles, ¡la perdemos! Tenemos que mostrar el músculo y las garras a como lo mostraron la juventud y el FSLN contra Somoza, no vamos a ninguna parte… por lo tanto debe haber presión ciudadana, para que el poder recapacite y sobre todo ponerle un límite. |
“Algo huele mal Dinamarca”, decía el famoso dramaturgo inglés William Shakespeare. “No todo está podrido en Nicaragua”, lo dice el general Humberto Ortega Saavedra con una admirable vergüenza cívica defendiendo los ideales por los que tantos patriotas nicaragüenses ofrendaron sus vidas, incluyendo la de su hermano Camilo. |
Nicaragua está hecha de vigor y de gloria, está hecha para la libertad… La unión sin músculo puede ser burlada con un nuevo fraude. Hay miles de Violetas Chamorro y compatriotas nicaragüenses que volverán a levantar una inmensa ola para que Nicaragua vuelva a ser República. |
Ortega tiene razón: la clave es la calle, así declaró su hermano Humberto convertido en crítico de Daniel, es la única forma de proteger las libertades amenazadas. El doctor Humberto Belli Pereira nos lo demanda en su artículo publicado en este Diario el pasado 28 de septiembre titulado “Ortega tiene razón: la clave es la calle”. ¡Nandaime va! ¡Ojalá! |
| Enrique Padilla Santos |
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Policía matagalpina
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La policía matagalpina actualmente es- |
tá llevando a cabo un excelente trabajo para brindarle mayor seguridad a la población de esta ciudad, ya que recientemente inauguró dos puestos policiales en los mercados Norte y Sur de esta cabecera departamental, los que tanto se necesitaban para gran tranquilidad de los vecinos de estos sectores en los que la delincuencia común estaba muy activa tanto de día como de noche. |
La ciudadanía matagalpina hoy se encuentra muy agradecida de la institución policial por su efectiva labor en pro del bien común. |
| Salvador Pérez González |