Tatiana Mercado Aguirre, de 8 años y Marisela Aguirre Narváez, de 13, no podrán ver más a su padre, pues éste falleció luego que personas aún no identificadas lo golpearon brutalmente, reventándole el cuerpo, la cara, desprenderle los dientes y sacarle los ojos.
El hecho ocurrió el pasado 4 de octubre, a eso de las 10:00 p.m. en Diriamba, Carazo, y la víctima es Silvio Antonio Mercado Aguirre, de 27 años.
La jefa de Relaciones Públicas de la Policía de Carazo, Karla Zúñiga, informó que la denuncia fue interpuesta por Maritza Aguirre Narváez (viuda del muchacho), quien señaló que el pasado domingo su esposo, en compañía de su padre Silvio Mercado Osorio, transitaban en el costado oeste del Hospital San José, cuando fueron interceptados por cuatro sujetos y una mujer.
“Lo golpearon brutalmente hasta dejarlo inconsciente, pero al papá no le hicieron nada. Pido se haga justicia y capturen a todos los que lo mataron, porque ahora mis hijas y yo quedamos solas, somos muy pobres y no tenemos para pagar abogado”, dijo Aguirre .
Relató que ella se dio cuenta del suceso a las 3:00 a.m. del lunes cuando le avisó una tía del muchacho. Comentó que trasladaron a Mercado a un hospital de Managua, donde le dijeron que ya no tenía salvación y que alistaran la caja, por lo que decidieron trasladarlo a la casa de Silvio Mercado Osorio.
La viuda dijo que cuando regresó, Mercado sólo movía la boca, pero estaba vivo y por ello decidieron llevarlo al Hospital Regional Santiago de Jinotepe donde falleció el 5 de octubre a causa de trauma craneoencefálico severo.
PRESUMEN QUE FUE POR VENGANZA
Familiares de la viuda dijeron que desde hace unos cuatro años llegó a vivir en el sector del barrio Santa Juana, en Diriamba, una familia que peleaba constantemente con los integrantes de la familia Mercado Aguirre y una vez en estado de ebriedad quisieron entrar a la casa de estos últimos con machetes.
Maritza Aguirre agregó que pasados los días llegaron a un arreglo entre las dos familias, el cual se hizo en la Policía de Diriamba.
Sin embargo, refirió que los problemáticos vecinos les dijeron que se iban a ir de allí y los amenazaron con echarles las pandillas. Ocho días después el muchacho fue agredido.
Por su parte Sandro Cortés López, investigador que lleva el caso por parte de la Policía, dijo únicamente que están realizando las averiguaciones correspondientes.