El saldo negativo del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) sigue su curso porque el Presidente de la República, Daniel Ortega Saavedra, su esposa Rosario Murillo Zambrana y todo su séquito de oportunistas que viven de las arcas del Estado, a través de proyectos o servicios que ofrecen, continúan atropellando no sólo a la oposición sino a su misma gente.
Se había calmado la costumbre de estar cambiando funcionarios públicos, hasta hace poco que Murillo, a través de su súbdito, Lumberto Campbell, le pidió a la titular de Correos de Nicaragua, Ana Lazo Álvarez, que renunciara, de lo contrario la correrían del cargo, según dijeron a LA PRENSA fuentes sindicales de Correos y Telcor.
Antes de la renuncia obligada de Lazo Álvarez hubo otra perla del gobernante FSLN: Telcor entregó a Yota de Nicaragua S.A. una licencia para operar una línea de telefonía fija en el país, beneficiando a una sociedad donde al menos dos de sus miembros están vinculados con el partido de Ortega, de acuerdo con datos del Registro de la Propiedad.
De ahí que Telcor y Correos estarían en manos del FSLN, administrados por Orlando Castillo (titular de Telcor), quien según fuentes sindicales también ayudó con sus intrigas palaciegas de la “familia real” para quitar a Lazo Álvarez.
Otro caso bochornoso es el que ocurrió entre los bandos de orteguistas en el municipio de Ciudad Sandino, donde dicho pleito estaba precedido de presuntos actos de corrupción en esa Alcaldía sandinista. Y como siempre, los vándalos de un sector del orteguismo se armaron con todo y fueron a atentar contra la vida del alcalde Roberto Somoza y demás personas, así como a destruir las instalaciones de la comuna.
Esos delincuentes deberían estar presos y listos para enfrentar un proceso penal que concluya con una sanción, la cual deben purgar en el Sistema Penitenciario Nacional (SPN). ¡Ah no!, pero ve qué belleza, el presidente Ortega los llama a su casa de habitación, que es la Presidencia de la República y la secretaría de su partido, interviene la Alcaldía a través de uno de sus cortesanos, regaña a los vándalos y luego los premia dejando todo igual. ¡Qué descarados!
A estos últimos detalles hay que sumarles todo los abusos de poder, corrupción a todos los niveles, enriquecimiento de la familia presidencial al amparo de las instituciones públicas, destrucción de la democracia, apropiación partidaria de los Poderes del Estado, latrocinio electoral el pasado 9 de noviembre cuando el FSLN le robó las alcaldías a varios candidatos liberales y puso a los suyos. He de suponer que todos estos atropellos no los aprueban los miles de sandinistas que han sido víctimas de la bota dictatorial del FSLN.
El recuento de algunos casos es para que la gran mayoría de la sociedad esté clara del régimen nefasto que desgobierna el país y que en las próximas elecciones se castigue con toda la fuerza a estos zánganos y oportunistas que se dicen ser revolucionarios y que apoyan al pueblo, cuando lo que hacen es estrangularlo quitándole transferencias a los municipios y logrando enriquecerse ellos. Ojalá que los líderes de la oposición se apiaden de este sufrido pueblo de Nicaragua y de una vez por todas se unan contra el flagelo sandinista en el poder.