Pobladores de algunos barrios de Managua, a pesar del brote del dengue, aún no reciben la visita de los brigadistas sanitarios del Ministerio de Salud (Minsa) quienes tienen la tarea de abatizar, fumigar y destruir los posibles criaderos de zancudos.
Las Américas Tres es uno de estos barrios. Según sus pobladores, se sienten abandonados por las autoridades del Minsa. Doña María Talavera al ser consultada dijo que en otros barrios cercanos “ya estuvieron los brigadistas, pero en el nuestro tienen rato de no pasar”. En tono de broma la morena y recia mujer agregó que el personal del Minsa los visita “a la muerte de un obispo”.
La señora también se quejó porque la Alcaldía no recolecta de forma constante la basura, por lo que es común ver “cerros” de desperdicios por las calles del barrio.
Tampoco eliminan la maleza que crece a la orilla del cauce que atraviesa el barrio. Eso ayuda a que existan más zancudos, expresó.
“Mire ese montón de basura en la calle, cómo no se van a formar los criaderos de zancudos, si eso es malo para los niños, para uno viejo es peor”, expresó Talavera.
QUIEREN TRANQUILIDAD
En el barrio Freddy Herrera, de la Carretera Norte, la situación es similar. La única diferencia es que el tren de aseo pasa más seguido.
Mientras barría la acera de su casa, Blanca Gutiérrez hizo un alto para decir que hace algunos meses los brigadistas sanitarios pasaron fumigando y abatizando.
Pero en los últimos días han brillado por su ausencia, la cual espera no sea por mucho tiempo por el bien de los niños del sector.
Para alejar a los zancudos de la casa la señora comentó que se ve obligada a comprar plagatox, pero en caso contrario usa algún abanico.
“No han pasado abatizando, hay zancudos a toda hora del día, en el barrio creo que no han reportado enfermos de dengue, pero me sentiría más tranquila si fumigaran”, aseguró ayer Gutiérrez.
ALGUNOS CON SUERTE
Pero mientras unos lamentan la ausencia de los brigadistas sanitarios del Minsa otros, como los habitantes del barrio Georgino Andrade, tienen una mejor suerte.
Este lunes mientras se alistaba para comenzar a preparar el almuerzo, Mayra Castro fue sorprendida al ver a un efectivo policial tocando la puerta de su vivienda.
“Si aquí nadie ha hecho nada”, fue lo primero que pensó la señora.
Pero se tranquilizó cuando el agente del orden le explicó que por el brote del dengue estaba apoyando las labores de abatización.
La semana pasada el Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) de la capital, dirigido por la doctora Maritza Cuan, solicitó la ayuda de la Policía Nacional para no perder la guerra contra el mosquito Aedes aegypti. En esa oportunidad se informó que cien policías reforzarían las acciones sanitarias.
“De la forma que vino (el policía) casi me mata del corazón, pero es magnífico que ayuden, porque sus acciones van a servir para que no nos enfermemos, así la Policía se involucra más con la comunidad”, indicó Castro.
El Silais planeó desinfectar con abate 320 mil viviendas, mientras otras 50 mil serían fumigadas, pero hasta la semana pasada faltaba realizar estas acciones en unas 40 mil viviendas. Pero una vez terminada la jornada de fumigación dijeron que comenzarían un nuevo ciclo. Los pobladores esperan que todos los barrios sean beneficiados.
Además del Minsa y la Policía Nacional, el Ejército de Nicaragua y la Defensa Civil con más de cien efectivos cada uno están integrados en la lucha contra el dengue.
OPORTUNIDAD VALIOSA
El epidemiólogo Leonel Argüello consideró que hasta el momento las acciones ejecutadas por el Minsa son acertadas. Pero no deben de “bajar la guardia y hay que involucrar a más sectores”
De lo contrario es de la idea que los casos de dengue podrían incrementar hasta cuatro veces más. El médico indicó que el Minsa está siendo beneficiado por el irregular invierno, pues las lluvias no han sido intensas ni constantes.
“Es una excelente oportunidad para realizar las acciones preventivas, porque está lloviendo muy poco, como que estuviéramos en verano, la posibilidad de reducción del mosquito es más fácil ahora. Todas las instituciones del Estado, empresa privada, sociedad civil deben cooperar, porque el mosquito del dengue se mueve hasta por cinco cuadras por si sólo y con viento va más largo”, expresó el doctor.
Al mismo tiempo señaló que es importante que el Minsa tenga a disposición los recursos necesarios para hacerle frente al dengue. Es decir, que tenga suficiente abate, veneno y medicinas para tratar a cualquier enfermo.
Si el dinero es poco, sus autoridades deben de pedir una partida extra al Estado o los organismos internacionales cooperantes.
“Si el Minsa mide los niveles de infestación de manera constante, las acciones preventivas pueden dar efecto”, agregó Argüello.
Los niveles de infestación del mosquito Aedes aegypti, en las viviendas de Managua, era mayor al siete por ciento. Lo ideal es que sea menor de cinco.