Después de 162 partidos, los Mellizos aún tienen asustados a los Tigres y hoy podrían materializar el más espectacular asalto de los últimos tiempos en Grandes Ligas, cuando se enfrenten en duelo de vida o muerte en Minnesota a partir de las 3:07 de la tarde.
Ningún equipo que ha llegado a la cima de la División a la altura del 10 de mayo, como lo hizo Detroit y que ha sostenido el liderato a través de toda la campaña, lo ha perdido en la última semana, pero hoy podría inaugurar ese penoso club si cae en el Metrodome.
Y aunque en el beisbol no hay nada escrito, parecen existir demasiados factores contra los Tigres, quienes tienen ante sí su mayor desafío y han colocado sus esperanzas en el novato Rick Porcello (14-10 y 4.04) frente a Scott Baker (15-9 y 4.36) de Minnesota.
Lo de Detroit no tiene comparación. Llegó a tener ventaja de siete partidos con sólo 26 duelos pendientes.
Incluso llegó a sacarle tres juegos de ventaja a los Mellizos, con sólo cuatro desafíos por jugar. Pero en lugar de apretar los colmillos, huyeron asustados.
“Es difícil resolver toda una temporada de 162 juegos en un sólo partido, pero eso es lo que tenemos”, señaló Justin Verlarder (19-9), cuyos notables trabajos son los que tienen todavía con vida a los Tigres. Verlarder podría iniciar en los playoffs o bien irse a casa.
Detroit tiene mejor talento que Minnesota, pero los Mellizos han sido un mejor equipo, al ganar igual cantidad de partidos (86-76) con un personal menos brillante. Han sacado un mejor provecho de lo que tienen los Tigres, cuyos titubeos los tienen en líos.
Sin embargo un éxito hoy mandaría al olvido todas las vacilaciones de los Tigres y a lo mejor los hace avanzar profundo en el playoffs. Ya veremos qué pasa en este duelo, que pondrá a los crecidos Mellizos ante un asustado Detroit, pero en beisbol nunca se sabe.
LA HISTORIA
Ésta es la tercera temporada consecutiva en la que hay un juego extra. En el 2007, los Rockies batallaron 13 entradas para vencer 9-8 a los Padres, y el año pasado los Medias Blancas se impusieron 1-0 a Minnesota. Ahora Minnesota está de nuevo en la pelea.
Los juegos extra se iniciaron en 1946 en la Liga Nacional, que estableció un formato de tres partidos para dirimir cualquier empate tras la campaña regular. Así lo mantuvo hasta 1962, cuando decidió resolver empates estrictamente con un partido adicional.
La Liga Americana siempre ha mantenido un juego extra en caso de empate. El primero fue en 1948 entre Cleveland y Medias Rojas, ganado por los primeros. Pero desde 1969, cuando se crearon las Divisiones, ambas ligas acaban con los empates en un juego.