Rodolfo Amador (63), vigilante del centro escolar Rafaela Herrera, en el barrio Camilo Chamorro, da gracias a Dios estar con vida, ya que delincuentes que se metieron al colegio no lo vieron.
Amador indicó que desde el viernes se encuentra de turno en dicho centro escolar, y como a las 2:00 de la mañana al sentirse mareado se acostó.
Relató que en la madrugada se despertó e hizo el rondín al interior del centro y se enteró que el candado del portón trasero estaba forzado igual que las puertas de la dirección.
Asustado avisó a la Policía y a las autoridades del centro. Según la Policía, “los amigos de lo ajeno” se llevaron un amplificador.
La directora del centro, Maritza Murillo, manifestó que le reportaron el caso, pero no estaba bien informada de las pérdidas.
“Ahorita vengo al centro a buscar entre los documentos la factura del amplificador para conocer su precio y formalizar la denuncia”, dijo la profesora.
Indicó que desconocía qué medidas tomarán a partir de las orientaciones que les dé la Policía.
Una fuente policial indicó que la semana pasada el mismo centro fue afectado de robo, pero en ese caso se conoció al autor y está el caso en la Policía.