La Alianza Evangélica de Nicaragua (Aenic) busca establecer contacto con sectores del Gobierno para que les informen si las diferentes confesiones religiosas del país serían afectadas con el pago de impuestos o bien con la suspensión de las exoneraciones ante la propuesta de reforma tributaria, promovida por el Gobierno y que en los próximos días podría discutirse en la Asamblea Nacional.
El pastor Mauricio Fonseca Pereira, presidente de la Alianza Evangélica, aclaró que las iglesias no son organizaciones no gubernamentales, “sino instituciones religiosas sin fines de lucro” y estimó que con esto habla por todas las confesiones religiosas regionales, en su calidad también de presidente de la Confederación Evangélica de Centroamérica, Belice y Panamá (Cedeca).
Desde diferentes sectores ligados al Gobierno u organismos civiles ha trascendido que en la reforma tributaria se revisen las exoneraciones a productos suntuosos y exenciones no productivas, entre éstas, las de las iglesias u organizaciones religiosas.
Fonseca afirmó que las iglesias sí reciben ayuda, pero que ésta la reciben en calidad de donaciones, como por ejemplo, alimentos, ropa, zapatos, medicinas, material educativo y material para la evangelización.
“Nosotros pedimos al Gobierno nos informe bien cómo es esta situación de las Reformas Tributarias, porque hemos visto que se están reuniendo con otros sectores económicos, pero no con la Iglesia. Es por tal razón, que solicitamos una reunión con el Gobierno para ver la situación de la Iglesia con el tema tributario y de esa forma estar claros”, solicitó el pastor.
BRENES: “EXONERACIONES NO SON PARA NOSOTROS”
El Arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, también aclaró que cuando la Iglesia católica pide exoneraciones lo hace con razones que benefician a la comunidad.
“Si pedimos exoneraciones para un contenedor con medicinas o pupitres es para la comunidad y es donado. Nosotros no vamos a Estados Unidos a comprar y aquí venimos a vender, sino que sirve para ayudar, más con la crisis económica que tenemos”, señaló Brenes.
Según el Arzobispo, lo mismo ocurre con el caso de la exoneración para vehículos, que dijo son para el trabajo pastoral del sacerdote y se quedan para la parroquia y no para la persona.
Brenes aseguró que hasta ahora no han tenido ninguna dificultad al respecto.