La medición de fuerzas entre grupos de sandinistas parece estar poniéndose de moda. A inicios de la semana lo demostraron en la Alcaldía de Ciudad Sandino y ahora ocurre en Correos de Nicaragua, donde dos sindicatos ofrecen versiones opuestas sobre la destitución de la presidenta ejecutiva de la institución, Ana Lazo Álvarez.
Mientras los dirigentes del Sindicato de Trabajadores de Correos de Nicaragua Jorge Navarro lamentan la “pasada de cuenta” a Lazo y aseguran que extrañarán su buena gestión, César Abilio Reyes, secretario general de la Federación de Trabajadores de la Comunicación Enrique Schmidt, asegura que el anuncio no los tomó por sorpresa. Por el contrario, la consideran consecuencia de las denuncias que como federación afiliada al Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), que lidera el diputado Gustavo Porras, hicieron en su contra.
Eso refuerza la versión de algunos informantes, publicada por LA PRENSA en su edición de ayer, de que la destitución fue ordenada por la primera dama y coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, y que no contó con la aprobación del presidente Daniel Ortega.
Fue imposible obtener la versión de Lazo. Aunque a través del vocero de la institución, Alfonso García, prometió brindar una entrevista, nos hizo esperar por varias horas en la recepción del edificio y pasadas las 2:00 p.m. otra funcionaria nos dijo que García ya no estaba en su oficina y que desconocía si Lazo permanecía en el edificio.
YA ENTREGÓ CARGOA ORLANDO CASTILLO
Reyes insiste en que la Federación nunca pidió la destitución de Lazo. Pero reconoce que por tener dos sindicatos en la institución, denunció los supuestos “malos manejos” de Lazo porque le hacían daño a los trabajadores, por lo que no les extrañó que hace dos semanas haya notificado a su personal de confianza que había renunciado y que “al día de hoy (ayer), después de dos semanas finalmente haya entregado a Orlando Castillo, director de Telcor, su cargo”, afirma Reyes.
SINDICALISTA DEPORRAS LA CRITICA
Agrega que desde hace varios meses respaldaban el retiro de Lazo porque desde hace un año no entera las cotizaciones obrero-patronales al Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS), por lo que los empleados no reciben atención médica.
En ese mismo período tampoco ha entregado a los sindicatos las cotizaciones que retienen de planilla a los afiliados. Incrementó en más de 200 empleados la planilla de la institución, lo que ocasionaba que muchas veces no hubiera fondos para cubrir los salarios. Además, Reyes la acusa de haber pedido a los trabajadores que renunciaran a varios beneficios, con el fin de cumplir con el plan de crisis que presentó el Gobierno, algo que calificó como “inaceptable, porque son beneficios adquiridos que los trabajadores no pueden perder... Nosotros nunca planteamos ‘sáquenla’, pero, hombre, (sí pedimos) que el Estado hiciera algo para que esto se compusiera”, señaló Reyes.
OTROS TRABAJADORES LA EXTRAÑARÁN
Por el contrario, Aldo Vílchez, secretario general del Sindicato Jorge Navarro, que aglutina a 350 trabajadores de Correos de Nicaragua, niega las acusaciones de Reyes y asegura que Lazo logró en su administración reducir el déficit de 54 millones de córdobas que existía cuando asumió el cargo; que otorgó muchos beneficios, entre ellos la contratación directa y afiliación al Seguro Social de muchos compañeros, y que con la apertura de nuevos servicios, como el envío de paquetes al exterior, el exporta-fácil y de nueve sucursales de Correos, hizo rentable una empresa que recibió endeudada y en abandono.
José Domingo Martínez, secretario de organización, explica que la planilla se incrementó porque había tercerización en las áreas de vigilancia y de las afanadoras y que ahora todos están contratados directamente por la empresa.
“La vamos a extrañar... Pero como cumplidores de la ley respetamos la decisión del presidente Ortega, porque lo hace para buscar beneficio para la institución y para nosotros los trabajadores”, dijo Martínez.
LA OPORTUNIDADDE CASTILLO
Otras fuentes consultadas por LA PRENSA indicaron que la facción sindical de Porras en Correos de Nicaragua quiere seguirse beneficiando de la institución, aunque eso signifique “sangrarla” y que no sea rentable, situación a la que no estaba dispuesta Lazo.
Ante las quejas de los sindicalistas de Porras, Murillo ordenó la destitución de Lazo, quien supuestamente tenía con el presidente Ortega una excelente relación personal y política, dado que ella ha sido muy influyente en el trabajo partidario del FSLN en Siuna y otras comunidades de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
A las quejas de los sindicalistas se sumaron las supuestas intrigas del titular de Telcor, Orlando Castillo, para que la quitaran de Correos. Castillo es señalado de tener en cargos cercanos a él a familiares suyos y, según algunos sindicalistas, pretende ubicar más personas de su confianza en Correos de Nicaragua con la ayuda de Murillo.