El gobierno interino de Honduras y el depuesto presidente Manuel Zelaya acordaron dialogar la próxima semana para buscar una salida a la crisis desatada por el golpe de Estado del 28 de junio, anunció ayer el enviado a Tegucigalpa del secretario general de la OEA, John Biehl.
“Va a haber un llamado al diálogo (...). Lo haría el gobierno en ejercicio, y la otra parte lo aceptaría. Eso está acordado”, explicó el diplomático a periodistas.
Añadió que “por ahora no habría encuentro directo” entre el presidente interino, Roberto Micheletti, y Zelaya, refugiado en la Embajada de Brasil desde el 21 de septiembre, tras haber regresado en secreto a Honduras.
Biehl comentó que incluso el “diálogo puede comenzar antes” de que llegue, el 7 de octubre, a Tegucigalpa una misión de cancilleres y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, quienes serían invitados a una segunda sesión.
ACUERDO ES FIRME
Hasta ahora se hablaba de la posible apertura del diálogo informalmente, pero el acuerdo pone en firme el inicio de una nueva etapa de negociación, y habría sido logrado en las gestiones que realiza la OEA por separado con ambas partes.
“Hay una sinceridad muy grande. Ha aumentado la voluntad que se dé el diálogo para encontrar una solución, acompañamiento de la comunidad internacional, vigilancia”, comentó Biehl.
MISIÓN OEA ARRIBÓ SIN CONTRATIEMPOS
Una misión de altos funcionarios de la OEA, encabezada por el secretario de Asuntos Políticos, Víctor Rico, llegó este viernes a Tegucigalpa para preparar la visita de cancilleres.
“Unos diez cancilleres vienen a observar el inicio de un diálogo hondureño por la solución pacífica de este conflicto, para que la democracia salga robustecida”, añadió el diplomático chileno.
Los cuatro funcionarios regresan a Tegucigalpa cinco días después de haber sido expulsados por el gobierno de facto, y fueron recibidos por John Biehl, el único que logró quedarse el domingo cuando las autoridades impidieron la entrada de la misión.
GARANTÍAS EN EL LIMBO
Por otra parte Micheletti anunció ayer que su gobierno decidirá el lunes si deroga un polémico decreto que suprimió libertades civiles.
El gobierno de Micheletti, instalado tras el golpe de Estado del 28 de junio, emitió el pasado domingo un decreto que restringió las libertades de movimiento, asociación y prensa, en virtud del cual reprime manifestaciones y sacó del aire a Radio Globo y Canal 36, afines al depuesto presidente Manuel Zelaya.