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Managua, 27/05/2012 10:27 PM
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Democracia

“La democracia necesita de la virtud, si no quiere ir contra todo lo que pretende defender y estimular”.

Juan Pablo II (1920-2005).

Urge democracia

En días pasados se llevó a cabo el Foro de Periodistas Sandinistas, y una vez más el periodismo independiente, tanto de radio, prensa escrita y televisión —los verdaderos críticos del totalitarismo de este gobierno sandinista—, es ultrajada, al mencionar en el foro e invitar a los participantes danielistas a que busquen cómo exprimirse las neuronas y prepararse para una guerra mediática.

Es lamentable que el Gobierno sandinista realice estos tipos de foros para motivar a los periodistas sandinistas a atacar a sus colegas que no están de acuerdo con la ola de violencia, ultraje y chantaje que realiza Ortega-Murillo.

Para lo que sirvió este foro fue para instar no sólo a los periodistas orteguistas, sino a la población danielista, tratando de incidir en una guerra sin cuartel hacia los mismos periodistas independientes.

El Gobierno sandinista debería utilizar este tipo de foros para proponer alternativas viables para mejorar la situación económica, política y social del país, donde cada día hay más pobreza, desempleo y menos oportunidades de mejorar la calidad de vida.

Pero el Gobierno lo único que viene haciendo es fomentando el miedo, tratando de oprimir la libertad de expresión del pueblo, mediante sus organismos paramilitares organizados en la Juventud Sandinista, CPC, FNT y Fetsalud.

Ezequiel Pérez

Pueblo sin futuro

Los golpes propinados a un verdadero líder, distinguido por su honradez y patriotismo, son sufridos en carne propia por un pueblo que sueña con un país lleno de libertad y de gloria.

Los políticos profesionales, señalados por la justicia y condenados a muchos años de prisión por corruptos y dilapidadores del erario, son absueltos de toda culpa por aventureros que asaltaron el poder, gracias a una concesión del condenado, que mangonea una fuerza política con la complicidad vergonzosa de una cúpula vampirezca y despreciable.

El cuadro político, social y económico de Nicaragua es humillante y ultrajante para un pueblo que se debate entre el desempleo y la miseria. El Gobierno es incapaz de encontrar soluciones viables a las necesidades apremiantes de una ciudadanía que agoniza en la desesperanza, como consecuencia de la falta de dignidad y capacidad de funcionarios serviles al frente de los poderes del Estado.

Los caudillos, sus allegados y familiares están en la mejor época de su vida: manejan grandes negocios y construyen lujosas mansiones. Ellos, los caudillos, se entienden y tejen las diabólicas estrategias para compartir el pastel del presupuesto nacional, negando así los más sagrados derechos al pueblo nicaragüense, establecidos en la Constitución y las leyes.

Mientras Daniel Ortega y Arnoldo Alemán tienen ganado un lugar en las páginas negras de la historia, un nuevo líder, de noble corazón, Eduardo Montealegre, está dispuesto a dar su vida, si fuere necesario, para salvar al pueblo de las garras de los abominables caudillos.

Fernando A. Malespín Ferreti

Salvar al PLI

El PLI ha caído en manos de personas que de liberales independientes es lo que menos tienen. Son personas irresponsables, ambiciosas y sin principios. Y lo que están haciendo es destruyendo completamente lo poco que ha quedado del partido. Póngase de acuerdo ya, éste es un partido fundado por personas de grandes principios morales, inclaudicables y patrióticas, que nunca se dejaron corromper ante nada, a pesar de las grandes ofertas de la dictadura somocista.

Me refiero a personas como el doctor Humberto Alvarado Vásquez, doctor Enrique Lacayo Farfán, doctor Víctor Manuel Ordóñez Bermúdez, doctor Carlos Arroyo Buitrago, doctor Buenaventura Selva Argüello y don Fanor Rodríguez Osorio, todos ellos ya fallecidos.

Pero sobre todo le pido al doctor Virgilio Godoy Reyes (mi compadre), que voluntariamente se aparte del partido, porque le ha hecho demasiado daño y lo sigue haciendo. Cabe señalar que él no es fundador del PLI. Él llegó en el año 1964 y el partido se fundó en el año 1944.

Él llegó como invitado por el doctor Juan Manuel Gutiérrez Gutiérrez y el doctor Rodolfo Herrera (q.e.p.d.), al que más tarde el doctor Godoy expulsó del partido.

Por lo tanto, el doctor Godoy debe dejar trabajar a la gente que está engrandeciendo al partido y a quienes él mismo abrió las puertas —hablo del doctor Eduardo Montealegre e Indalecio Rodríguez, entre otras personas—.

Yo ingresé al PLI en el año 1952, y durante 16 años fui directivo nacional, ocho años tesorero y del Comité de Finanzas, tres veces presidente departamental de Managua, y en el año 1986 fui candidato a la presidencia del PLI y al retirarme pertenecía al Comité Ejecutivo Nacional.

Marcelino Lacayo Cisneros
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