Juan Galán, uno de los mejores marimberos de Masaya, murió el pasado miércoles, tras una prolongada insuficiencia renal crónica provocada por la diabetes; pero aun así, logró pagar la promesa que tenía año con año a San Jerónimo, a quien le tocó la melódica Bajada de San Jerónimo el pasado 20 de septiembre.
Según testimonio de María José y Alma Rosa Galán, su progenitor fue padre y madre para ellos. A dos de los hijos varones, Juan José y Gerardo Antonio Galán, heredó la tradición de tocar la marimba y lo acompañaron mucho tiempo.
Su sueño dorado fue dejar un disco con sus interpretaciones y recientemente lo grabó con 17 canciones de su repertorio.
En sus años de juventud, en la década de los ochenta, Galán, al triunfo de la revolución sandinista, viajó por muchos países europeos y del mundo y se recuerda que una de sus magistrales presentaciones la hizo en la Plaza Roja de Moscú, cuando tocó el Himno Nacional de Nicaragua con su marimba.
SE SINTIÓ SOLO
Pese a la fama que despertó su actuación artística, que lo hizo merecedor de muchos reconocimientos, al final de su vida se sintió solo, porque ninguno de los gobiernos a los que se entregó pudo apoyarlo económicamente.
Hoy la Alcaldía y la Casa de la Cultura le rendirán un homenaje póstumo en el centro cultural del Mercado de Artesanía y posteriormente los familiares harán una misa de cuerpo presente en la iglesia San Jerónimo, en horas de la mañana.