publicidad
Noticias | Servicios | Suplementos | Especiales | Magazine | Nicas en el Exterior | Publicidad | Contáctenos
Managua, 27/05/2012 10:25 PM
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Internacionales
El depuesto mandatario hondureño Manuel Zelaya se reunió ayer en la Embajada de Brasil con diputados de ese país, que verificaban la situación en la sede diplomática. (LA PRENSA/AP/Esteban Felix)
Diálogo a cuentagotas
Representante de Insulza en Tegucigalpa dice que la racionalidad se impone poco a poco en Honduras
Zelaya y gobierno interino han dado señales de participar en un diálogo real y efectivo, dice diplomático
TEGUCIGALPA/AFP y EFE
publicidad
Dispuesto a ir a los tribunales

El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, afirmó en una entrevista, publicada ayer en Montevideo, que está dispuesto a presentarse ante la justicia para refutar a aquéllos que le acusan de violar la Constitución de su país.

En una conversación telefónica con el diario uruguayo El Observador, Zelaya asegura que no cree que el gobernante interino Roberto Micheletti se arriesgue a invadir la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde él se encuentra refugiado.

“Lo he repetido muchísimas veces, miles de veces, la solución de esta crisis pasa por mi restitución, por el respeto de la democracia”, indica Zelaya.

El mandatario hondureño asumió su cargo en enero de 2006, pero el pasado 28 de junio un golpe cívico-militar lo sacó del poder bajo la acusación de que violaba la Carta Magna al tratar de convocar una Constituyente destinada a habilitar la reelección del jefe de Estado.

“Estoy dispuesto a ir a los tribunales. Es que no me lo permitieron en su momento, porque me sacaron del país. Estoy dispuesto a responder a los cargos que hay en mi contra; no tengo problema con eso”, explicó. “Por eso volví, porque soy inocente”, dijo.

Montevideo/EFE

El depuesto Manuel Zelaya y el gobierno interino de Roberto Micheletti avanzaban ayer con cautela hacia un posible diálogo con la gestión de la OEA, en medio de focos de protestas y un creciente rechazo a la suspensión de libertades civiles en Honduras.

Grupos de zelayistas se congregraron cerca de la Embajada de Estados Unidos para exigir el retorno de Zelaya a la Presidencia, y la derogación del decreto que emitió el domingo Micheletti contra las libertades de movimiento, asociación y prensa.

“Estamos de luto porque la democracia en Honduras está agonizando, protestamos en pequeños grupos porque el gobierno golpista emitió un decreto que limita todas las libertades”, dijo Josefa Martínez, frente a la embajada, a la AFP.

Micheletti, a quien el Tribunal Supremo Electoral (TSE) pidió el miércoles levantar la medida, analizaba anoche esa posibilidad con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). Por la mañana lo hizo con la cúpula empresarial.

“Se nos dijo que emitir el decreto fue necesario (...) y que se va a mantener por el menor tiempo posible”, comentó tras la cita Adolfo Facussé, líder de los empresarios.

La policía desalojó una pequeña manifestación cerca del Canal 36, cerrado al igual que Radio Globo —ambos medios afines a Zelaya— por Michelleti el lunes en virtud de los decretos.

La represión y los disturbios aumentaron desde el 21 de septiembre, cuando Zelaya —depuesto por el golpe del 28 de junio— volvió sorpresivamente y se refugió en la embajada brasileña.

JOHN BIEHL DETECTA “MÁS RACIONALIDAD”

El representante del secretario general de la OEA para Honduras, John Biehl, destacó ayer la “racionalidad” que poco a poco se impone para buscar una salida a la crisis política del país centroamericano.

“Hay un poquito menos de emocionalidad y un poquito más de racionalidad”, afirmó Biehl en declaraciones a la edición digital del diario chileno El Mercurio, tras reunirse con el depuesto mandatario, Manuel Zelaya, y con sectores del gobierno interino.

“(Zelaya) me hizo entrega de una carta en la que reafirma absolutamente su voluntad de participar en un diálogo real y efectivo. También he tenido una respuesta similar, muchísimo más constructiva que antes, por parte del sector del gobierno de Micheletti”, aseguró el diplomático chileno.

“Vemos en ambos lados un deseo de dialogar en serio. El gran deseo de la comunidad internacional es que salga robustecida la democracia”, dijo Biehl a la prensa en Tegucigalpa.

La negociación, que incluirá a grupos civiles —como empresarios y organizaciones sociales—, tendría como punto de partida el denominado Acuerdo de San José, propuesta del presidente costarricense Óscar Arias rechazada antes por Micheletti, porque establece como punto central la vuelta de Zelaya al poder.

En tanto, la presión internacional por una salida negociada continúa.

En México, el Grupo de Río, formado por 24 países latinoamericanos y del Caribe, llevó ayer a cabo una reunión a nivel de coordinadores para analizar la crisis.

En Tegucigalpa, una misión de diputados brasileños animó ayer a Zelaya al diálogo con el gobierno de facto, durante una visita de verificación a la Embajada de Brasil, donde se refugia el mandatario, constató la AFP.

La misión, integrada por seis congresistas de diversos partidos, acudió a la legación diplomática, en una agitada jornada de reuniones que incluyó a representantes del Congreso, la Corte Suprema de Justicia y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, afines al gobierno.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda