Cerca de 20 millones de dólares dejarán de desembolsar este año las microfinancieras y los bancos que operan en los siete municipios de Nicaragua donde el Movimiento de Productos, Comerciantes y Asalariados, conocido como No Pago, mantiene violentas protestas en demanda de una reestructuración de sus deudas e, incluso, una moratoria.
A esa cifra se añade el congelamiento de 100 millones de dólares que proveerían este año 25 fondeadores internacionales a las microfinancieras nicaragüenses, reveló ayer el vicepresidente de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), René Romero, en entrevista con LA PRENSA.
Entre los municipios donde el sistema financiero (es decir, incluidos algunos bancos) mantiene cancelado el desembolso de nuevos créditos figuran Ocotal, Jalapa, Río Blanco, Sébaco, El Rama, Nueva Guinea y Camoapa.
Para el caso de Masaya, Tipitapa, Juigalpa, Matiguás y Muelle de los Bueyes, la medida solamente fue cerrar las oficinas tras las agresiones de los morosos a funcionarios de las sucursales localizadas en dichas ciudades.
Datos de Asomif indican que, hasta el 31 de diciembre del 2008, la industria tenía una cartera de clientes de 40,500 personas en los siete municipios donde están suspendidos los desembolsos de nuevos créditos.
Romero advirtió sobre el impacto negativo que tendrá el no desembolso de los 20 millones de dólares en los municipios antes mencionados, “porque recordemos que son zonas muy productivos del país, principalmente en la ganadería y producción de alimento”.
El directivo de Asomif recordó que el sector de las microfinanzas apoya con créditos a cerca de 120 mil productores del país.
“Es incuestionable el impacto del financiamiento que hacemos con nuestras instituciones (financieras) a la pequeña y mediana producción agropecuaria”, precisó a LA PRENSA.
20 MIL SIN CRÉDITOS
En el caso de los 100 millones de dólares congelados por los fondeadores internacionales, Romero mencionó que al menos 20 mil clientes, en su mayoría personas que no tienen acceso al crédito de la banca comercial, no están recibiendo financiamiento.
El también gerente general de la Fundación para el Desarrollo Socioeconómico Rural (Fundeser) señaló que la inestabilidad provocada por el Movimiento No Pago ha ocasionado el lento desembolso de 167 millones de dólares que habían prometido al Gobierno destinar para el ciclo productivo 2009-2010.
“De esos 167 millones de dólares sí hemos desembolsado una buena parte a nuestros clientes cumplidores. Estimo que hemos podido desembolsar el 50 por ciento, estaría pendiente el resto en lo que queda del año y en el primer trimestre del 2010”, estimó.
Para cubrir en su totalidad el ciclo agrícola 2009-2010, el sector necesita cerca de 400 millones de dólares (más de 8 mil millones de córdobas), según estimaciones del Gobierno.
Romero aseguró que ven con beneplácito el proyecto de una ley especial que podría dictaminar hoy la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional.
La propuesta contempla un período de cuatro meses para que las dos partes, microfinancieras y clientes, desarrollen un proceso de renegociación de las deudas, en la que se exprese la voluntad de pago de los deudores, según explicó esta semana el presidente de la comisión parlamentaria, Wálmaro Gutiérrez.