El Real Madrid no necesitó jugar a un nivel brillante para golear. Así lo demostró ayer en el estadio Santiago Bernabéu, donde superó 3-0 al Marsella con dos goles de Cristiano Ronaldo, en la segunda fecha de la Champions League.
Puede ser perdonable darle tiempo a un Madrid que está en proceso de consolidación, a que juegue de manera discreta, pero es preocupante que el conjunto español continúe con las mismas lagunas defensivas.
Los espacios que dejó abierto el Madrid permitieron las llegadas fuertes del Marsella en la primera mitad del partido.
Allí ni Pepe ni Albiol lograron coordinarse para marcar a su rival y fue gracias a las extraordinarias habilidades del arquero Iker Casillas que los merengues se fueron sin goles en contra.
Hasta la primera mitad la ofensiva del conjunto español se limitó a dos potentes disparos de Cristiano Ronaldo, pero que el mismo arquero Steve Mandanda logró desviar de manera complicada.
Kaká por su parte, no entró mucho en el juego, pero cuando lo hacía, el Madrid tenía una mejor forma de armar el ataque. Guti le daba un ritmo más vivo en la media cancha y proyectaba el balón con más claridad, pero el esfuerzo no miró sus frutos hasta el segundo tiempo del partido.
Precisamente Cristiano, el jugador que más presión hacía al Marsella, fue el que le dio la tranquilidad al Madrid y el que empezó a darle acción a un partido que se tornaba insípido. El astro portugués recibió un excelente pase de Pepe, bajando el esférico con sutileza y fundirla en medio de dos defensas y al arquero para concretar el 1-0 al minuto 58 para el Madrid.
La perplejidad sucedió un minuto después de la anotación de Cristiano, cuando éste recibió una falta fuerte en el área chica por el defensa Souleymane Diawara, expulsado inmediatamente del juego por dos tarjetas amarillas.
El encargado para cobrar el penalti fue Kaká, quien definió con frialdad y amplió el marcador con el segundo gol para el Madrid a los 60 minutos.
La tercera anotación fue una creación de Guti, Benzema y que concretó Cristiano al minuto 66.
Con las ideas agotadas para extender la goleada y con un Marsella desconcertado, el Madrid se alzó con su segundo triunfo en la Champions, liderando el Grupo C con seis puntos.
En este mismo grupo, el FC Zürich se impuso 1-0 ante AC Milán. Hannu Thinen marcó al minuto 10 el gol del triunfo del equipo suizo.