Advierte Harald Klein, de la Fundación Naumann
El Gobierno de Nicaragua parece no salir de una para meterse a otra. Mientras, por un lado sostiene negociaciones con los cooperantes del Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP), para destrabar la ayuda retenida a raíz del fraude electoral de noviembre pasado, por el otro, el Ministerio de Gobernación prepararía un manual que pretende controlar a las organizaciones no gubernamentales (ONG), lo que dificultaría todavía más el flujo de la cooperación internacional, según Harald Klein, director de política exterior de la Fundación Friedrich Naumann, con sede en Alemania.
Klein, quien es el primer representante de una fundación internacional que se refiere al manual que prepara el Gobierno para regular a las ONG, añadió que sería muy “difícil” reactivar el apoyo presupuestario de la Unión Europea si las autoridades nicaragüenses no aceptan “las reglas generales” de democracia y gobernabilidad que se piden a los demás estados.
Klein se encuentra en Nicaragua este fin de semana y participó recientemente en un encuentro de libertad y democracia que se celebró en Venezuela.
El alto representante de la Fundación Friedrich Naumann explicó que en Europa han enfrentado intentos gubernamentales por controlar a las ONG.
“Lo hemos visto en varios países, especialmente en países donde hay poca confianza en la sociedad civil, por el afán de saber exactamente qué es lo que hacen, para poder evitar que haya apoyo a la oposición, de corrientes, instituciones, personas u organismos que no están de acuerdo con la política oficial”, dijo Klein.
Klein admitió que los cooperantes internacionales desconocen los pormenores del proyecto para regular a las ONG y añadió que tomarán una decisión definitiva hasta que se revelen los detalles sobre el tema.
“(Pero) dificultaría la cooperación, porque nosotros nos basamos en los principios de la democracia liberal, nosotros no somos una agencia, sino que escogemos las instituciones con las cuales cooperamos y no podemos aceptar que nos obliguen a cooperar con A, B o C, pero hay que estudiar lo que tienen previsto más detenidamente, para tomar decisiones”, señaló.
Klein indicó que sería muy probable que otras fundaciones internacionales con presencia en Nicaragua también suspendan sus programas, en caso de aprobarse un manual que controle a las ONG.
La Fundación Friedrich Naumann tiene presencia en 63 países, incluyendo Nicaragua. En Cuba no están, porque hay demasiados controles, comentó Klein.
EL APOYO PRESUPUESTARIO
Por otro lado, Klein sostuvo que también será difícil que el Gobierno de Ortega logre recuperar el apoyo presupuestario mientras no acepte los lineamientos de democracia y gobernabilidad que pide la Unión Europea y que han aceptado países desarrollados, como Francia o Dinamarca.
La Comunidad Europea mantiene congelados más de treinta millones de dólares a Nicaragua, en concepto de apoyo presupuestario, debido a las denuncias de fraude en las elecciones municipales de 2008.
Diversos representantes del oficialismo han dicho que la ayuda internacional es bienvenida, pero “sin condiciones”.
“Si la posición del Gobierno nicaragüense es que no acepta ayuda condicionada, entonces va a ser difícil lograr un acuerdo, porque la ayuda tiene que seguir ciertos principios que ambas partes deben ponerse de acuerdo; (...) el dinero no proviene del cielo”, comentó Klein.
Para destrabar la ayuda presupuestaria, explicó Klein, será “clave” que las autoridades permitan en las próximas elecciones la observación internacional independiente, para asegurar “elecciones libres y transparentes”.