El Gobierno estadounidense advirtió ayer sábado que no aceptaría una Corea del Norte con armamento nuclear, mientras China pidió calma a la comunidad internacional, tras las repetidas demostraciones de fuerza de Pyongyang en los últimos días.
Washington también decidió reforzar sus dotaciones en el área del Pacífico con el envío de una docena de cazas F-22 Raptors a su base aérea Kadena, localizada en Okinawa (Japón), a donde está previsto que empiecen a llegar hoy domingo, a más tardar.
“El programa nuclear de Corea del Norte constituye una amenaza para la paz y la estabilidad regionales” y “no nos quedaremos de brazos cruzados”, dijo el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, en una conferencia sobre seguridad en Singapur, al lanzar una firme advertencia a Pyongyang.
Gates, quien respondía de este modo a Corea del Norte después de su ensayo nuclear del lunes, seguido de seis disparos de misiles de corto alcance, también advirtió al régimen comunista que Washington reaccionará ante la proliferación nuclear.
“La transferencia de armas o materiales nucleares por Corea del Norte a Estados o a actores no estatales sería considerada como una grave amenaza para Estados Unidos y sus aliados. Y tendremos a Corea del Norte como plenamente responsable de esos actos”, indicó el secretario de Defensa.
Tras la llegada a la Casa Blanca de Barack Obama en enero, “la política de Estados Unidos no ha cambiado: nuestro objetivo es garantizar la desnuclearización de la península de Corea y no vamos a aceptar una Corea del Norte con armas atómicas”, dijo Gates.
La actitud beligerante de Corea del Norte, que amenazó el miércoles con atacar a Corea del Sur, no representa “por ahora” una amenaza militar directa para Estados Unidos, pero podría provocar una carrera armamentista en Asia, alertó el secretario de Defensa.
SON SUPERSÓNICOS
Según fuentes del Departamento de Defensa, los aviones supersónicos F-22 Raptors partieron de la base aérea Langley, en Virginia, y está previsto que hoy comiencen a llegar a Japón.
Estos aviones forman parte de los dos escuadrones que la fuerza aérea estadounidense ha desplegado en los últimos cuatro meses con objeto de incrementar la seguridad en el área del Pacífico Occidental.
De hecho, se han enviado a Japón para recibir entrenamiento a doce de estos aviones pertenecientes al Escuadrón de Batalla número 94, mientras que otros doce del Escuadrón 525 fueron desplegados en la base aérea Elmendorf, en Alaska.