A más de un mes de que el virus de la influenza humana, o H1N1, apareciera en el mundo, se reportan 13 mil 398 personas afectadas y un total de 95 muertes.
Aunque Nicaragua no registra ningún caso positivo, el titular del Ministerio de Salud (Minsa), Guillermo González, llamó a la población a estar alerta y visitar al médico ante cualquier síntoma sospechoso, porque la relación de fallecidos es de tres en los países desarrollados a siete en los calificados como pobres.
“Pero, a pesar de ser pobres, nos hemos preparado con cámaras termodetectoras en el aeropuerto, vamos a adquirir unas 200 mil dosis de vacunas contra la influenza común, para evitar que las personas más vulnerables salgan afectadas con la gripe A y vamos a incrementar nuestra capacidad diagnóstica en beneficio de la población”, indicó el funcionario.
“Estamos preparados. Aunque se mantenga la calma, deben prevalecer las medidas de prevención”, añadió González.
El Minsa ha realizado 136 pruebas a personas sospechosas, de las cuales 127 resultaron negativas y nueve faltan por conocerse.
ACLARACIÓN
En horas de la tarde circuló un correo electrónico que anunciaba una modificación en la fase pandémica de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pasando de la fase cinco a la cuatro.
Esto significaba que las medidas de sanidad y protección ante la gripe H1N1 se verían flexibilizadas, a pesar de que la epidemia continúa propagándose por el mundo.
Sin embargo, horas después, el mismo Centro de Investigaciones y Estudios de la Salud (CIES) se encargó de desmentir la información que la misma institución había divulgado, aduciendo errores de interpretación.
En la actualidad son 48 los países que reportan casos de influenza humana o H1N1. Los Estados Unidos con 6,764 casos, de los cuales 10 son mortales, y México con 4,541 casos y 83 muertes, son los dos países con mayor cantidad de afectados. Muy de cerca aparece Canadá, con 921 casos, pero sólo un fallecido.