Francisca Espinosa, educadora de generaciones y desde hace más de 15 años insigne trabajadora voluntaria de la casa de la mujer en este departamento, ha sido notificada por la Organización de Naciones Unidas (ONU), que junto con otro ciudadano de otro país ha ganado el premio internacional Para la Salud y la Dignidad de la Mujer, dotado de 5 mil dólares, luego que la Red Nacional de Casas Maternas y las Naciones Unidas mandaran un informe de su trabajo.
La ganadora, una maestra de 60 años, con cuatro hijos profesionales, fue seleccionada por un jurado internacional.
De niña Espinosa tuvo que enfrentar las dificultades de la vida al morir su padre, José Dolores Espinosa, cuando ella tenía 7 años.
Tuvo desde pequeña que trabajar de empleada en varias casas y cuando creció laboró de dependienta en tiendas de la localidad para sacar su título de maestra en educación primaria.
Es la tercera hija del matrimonio de don José Dolores Espinosa con doña Dorotea Ortiz, quien aún vive. Obtuvo su título de maestra de educación primaria en la Escuela Normal de Jinotega en 1968 y comenzó a trabajar como maestra en las escuelas Gabriela Mistral y Rubén Darío.
Luego en 1992 egresó de la UNAN-Managua, como Licenciada en Ciencias Sociales y trabajó desde 1984 hasta 1990 como directora del área de Educación de Adultos del Ministerio de Educación.
CONMOVIDA POR SITUACIÓN DE LAS MUJERES DEL CAMPO
Al quedar sin trabajo en el noventa y conmovida al ver que en el campo muchas mujeres morían al momento del parto por falta de atención, Espinosa fundó la Casa Materna en Jinotega, luego vinieron las de Wiwilí, Bocay y hoy en los ocho municipios del departamento gracias a las Casas Maternas, donde hay controles prenatal y dan a luz las mujeres del campo, más de 7 mil de ellas se han salvado de morir por no tener una adecuada atención a la hora del parto.
“Soy voluntaria en este trabajo, lo hago con esmero, entrega y dedicación y vivo de las consultorías que hago porque ando por todo el país fundando Casas Maternas, acabo de regresar de Nueva Guinea y Laguna de Perlas, estos días que estuve ausente de mi querida Jinotega”, dice doña Francisca sin ocultar su orgullo por el premio internacional que recibirá en octubre próximo.
El Premio Internacional para la Salud y la Dignidad de la Mujer del 2009 le será otorgado en Nueva York.