Los embajadores de la OEA sacaron inesperadamente de su sesión de este viernes el punto relacionado con un proyecto de resolución sobre Cuba, una demostración de que el tema será uno de los más polémicos de la reunión de cancilleres en Honduras desde que la isla fue separada de la organización hace 47 años.
“No tenemos consenso”, dijo el embajador hondureño Carlos Sosa, quien había pedido la inclusión del tema en la agenda de la jornada. “Pensamos usar el fin de semana para alcanzar ese consenso y tratarlo el miércoles (en otra sesión de embajadores)”.
El punto se refería a una discusión de lo que podría ser el borrador de la resolución que los ministros abordarían en San Pedro Sula dentro de 10 días, con el propósito de revocar la resolución que suspendió a Cuba de la OEA en 1962, sin que ello signifique que el país caribeño tenga listo su retorno a la organización.
La búsqueda de consenso parecía por el momento inútil después que la secretaria de Estado Hillary Clinton dijera ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado esta semana que no apoyará la resolución en Honduras.
“Hasta este momento, Estados Unidos no ha comunicado nada al respecto en la OEA”, dijo Sosa a la AP.
Para aprobar la resolución en San Pedro Sula se requerirá de 23 (dos tercios) de los votos de los 34 miembros. Pero Sosa dijo que “siguiendo una buena costumbre de la OEA, queremos que esta resolución sea aprobada por consenso, sin apelar a las votaciones”.
Indicó, sin embargo, que la falta de consenso no sería un impedimento para que el borrador de resolución no sea presentado la próxima semana y menos aún quedara fuera del debate de los ministros en Honduras.
El embajador estadounidense Héctor Morales se abstuvo de formular comentarios sobre el tema a los reporteros el viernes.
PROPUESTA RADICAL DE NICARAGUA
Fuentes diplomáticas de la Organización de los Estados Americanos dijeron que había hasta tres proyectos de resolución, desde la propuesta por Honduras —que fue considerada la más moderada— hasta otra radical, que incluía incluso una autocrítica de la organización, que estaría promoviendo Nicaragua.
Los mismos informantes indicaron que el presidente nicaragüense Daniel Ortega y otros que asistirían a la toma de posesión del presidente Mauricio Funes en El Salvador, el 1 de junio, estarían en la apertura de la sesión ministerial de la OEA ese mismo día, lo cual fue confirmado por Sosa aunque sin dar nombres.
Sosa no dijo tampoco qué países se oponían a la resolución, pero además de Estados Unidos el otro sería El Salvador, que son los dos que no tienen relaciones diplomáticas con Cuba hasta ahora. Funes ha adelantado que restablecería esas relaciones el 1 de junio, por lo que el Gobierno de Washington se quedaría solo en la oposición.
El proyecto hondureño solamente “se limita a levantar la sanción” adoptada en Punta del Este, Uruguay, en 1962, dijo.
“Lo que suceda en el futuro dependerá de la voluntad manifiesta del Gobierno cubano y los órganos competentes de la organización”, agregó.