Un grupo de taxistas del municipio de Somoto y otro del municipio de San Lucas, en el departamento de Madriz, se encuentran enfrentados desde el pasado martes, en un viejo conflicto por la definición del territorio donde deberían ofrecer sus servicios.
El martes, los de Somoto realizaron un tranque, ubicando sus unidades sobre la carretera adoquinada que conduce a San Lucas, en protesta por la supuesta “invasión al territorio” de los taxistas vecinos.
Ayer los taxistas del municipio de San Lucas también instalaron sus unidades sobre la vía para no permitir que sus colegas del volante ingresen a esa localidad.
El problema, que lleva más de un año sin resolverse, surge porque supuestamente los conductores de unas 20 unidades de taxis del municipio de San Lucas, que llevan a diario pasajeros hacia la ciudad de Somoto, se quedan prestando el servicio dentro del área urbana de esta localidad.
DEBEN REGRESAR
Entre las alcaldías de ambos municipios existen acuerdos (a través de ordenanzas municipales) de que los taxis de San Lucas, que ingresen a Somoto, deben culminar su recorrido en el mercado municipal de esta ciudad y después retornar a su localidad.
Eddy Betanco, vicecoordinador de una de las cooperativas de taxis de Somoto, manifestó que este problema únicamente lo tienen con los taxistas de San Lucas, pues las unidades del municipio de Yalagüina y El Espino llegan a esta localidad a dejar pasajeros sin que exista conflicto alguno.
“Parece que estos señores dueños de estas unidades de San Lucas son caprichosos y quieren hacer sus voluntades invadiendo nuestro territorio”, sostuvo Betanco.
Pero algunos conductores de taxis de San Lucas sostienen que son los de Somoto quienes provocan la confrontación, donde hasta daños en algunas unidades se han dado, además algunas personas (conductores y pasajeros) han resultado lesionadas en este viejo conflicto.
El delegado de Gobernación en el departamento de Madriz, Randolf Acuña, manifestó ayer por la tarde que van a tomar medidas serias contra aquellos dueños y conductores de las unidades de taxis que violenten la ley.