El Gobierno de Nicaragua elevará aún más sus requerimientos financieros al Fondo Monetario Internacional (FMI). A su intención de obtener este año 60 millones de dólares —como lo manifestó el miércoles el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales—, se le podría sumar otra cantidad, informó ayer Bayardo Arce, asesor presidencial para Asuntos Económicos.
Arce agregó que adicionalmente pedirán más fondos ya que el FMI recibió cuatro veces más recursos de los que poseía hasta abril, por parte del denominado G20, las mayores economías industrializadas del mundo.
“Después (de la decisión del G20) te pido más (al FMI), pues te cuadruplicaron los recursos para apoyar a las economías pequeñas. Entonces lo que ya tengo aprobado, más lo que te voy a pedir para sanidad de la economía nacional”, consideró Arce.
A juicio del Arce un aumento de los recursos, en calidad de crédito del FMI, es un derecho que tiene Nicaragua y no puede quedar a discreción de una delegación técnica que viene a revisar el programa económico.
Una misión del FMI se encuentra en el país, desde el miércoles pasado, para realizar las retrasadas segunda y tercera revisiones del programa económico de Nicaragua vigente desde el 2007, de lo cual depende el desembolso de 35 millones de dólares.
A esa suma, según reveló Rosales, el Gobierno quiere sumar para este año 25 millones “como mínimo”.
Admitió que la brecha en el Presupuesto General de la República podría aumentar en un monto que aún está calculando y que será uno de los temas más sensibles a discutir con la misión del FMI, con el fin de determinar además el mecanismo de financiamiento.
CERO PARA LA PRODUCCIÓN
Sobre el destino de los recursos que se obtendrían del FMI, Arce fue categórico al señalar que este dinero no es para financiar la producción nacional.
“Este dinero no es para préstamos para producción ni para nada de esto. El FMI lo da para estabilidad de la moneda”, aclaró.
Aseguró que para la producción están gestionando un financiamiento con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por unos 200 millones de dólares que serían entregados directamente para ser canalizados a la producción a través del Sistema Financiero Nacional.