El Obispo de Chontales y secretario de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, René Sándigo, pidió ayer que la clase política nicaragüense voltee su mirada hacia el pueblo y le pregunte a éste, a través de un referendo, si quiere o no reformas a la Constitución Política, y que no se continúen negociando las mismas a espaldas del pueblo.
Luego de la reunión ordinaria de los obispos nicaragüenses, realizada ayer en el Seminario de Nuestra Señora de Fátima, en Managua, Sándigo coincidió con las declaraciones hechas el lunes por el presidente de la Conferencia Episcopal y Arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, de que las reformas constitucionales no son la primera necesidad para los nicaragüenses, abatidos por la pobreza, el desempleo y el hambre.
El presidente Daniel Ortega y su partido, el Frente Sandinista, desarrollan desde marzo pasado una abierta y apresurada conquista de diputados para alcanzar los 56 votos que les permitan reformar la Constitución y eliminar la prohibición de la reelección sucesiva y para un tercer período que inhibe doblemente al actual mandatario. Mientras, las fracciones de la oposición comprometen por otro lado sus firmas contra la tarea del partido de Gobierno.
Sin embargo, Sándigo opinó que “si hiciéramos una encuesta en la sociedad, de cuál es el tema más importante a tratar, este tema de las reformas constitucionales sería un tema que no ganaría el primer lugar, porque la gente está preocupada, más angustiada, más inquieta, por otros problemas. Una persona está más urgida por un empleo, porque tiene meses sin un salario, porque sus hijos le están demandando no solamente educación y salud, sino aún más grave, también alimentación, que no la tiene. No piensa en reformas”, dijo.
“Eso de las reformas, que se haga un referendo, que se le pregunte a la gente. ¿Para qué siguen discutiendo, que si hay o no hay (reformas) o cómo alcanzar los cincuenta y pico de votos que se necesitan para eso? No. No hay que darle la espalda al pueblo, porque a veces se están tomando decisiones de espalda al pueblo. Se habla de reformas constitucionales, que se buscan los votos y otros luchan para que no se consigan esos votos, y de espalda al pueblo; y hay que voltear la espalda y que el pueblo decida”, sugirió el Obispo.
Sándigo también opinó que la realización del referendo “tal vez hasta sería una oportunidad para que el Poder Electoral se reivindique”, ante la población que ha perdido la confianza tras el fraude en las elecciones municipales del 2008.
“Tal vez podría lograr que se respeten las reglas del juego y mataría dos pájaros de un sólo tiro: que se respete lo que el pueblo opina, pero que se le explique bien qué es y para qué sirven las reformas; cuál es la ventaja y cuáles las desventajas, y si las cosas salen bien se recuperaría la confianza, en algo que no debe ser una acción electoral de un puesto concreto, sino una consulta al pueblo”, dijo.
BRENES: LA PRIORIDAD
Monseñor Leopoldo Brenes reiteró ayer: “Hay que preguntarse en el país, qué es lo más importante ahora”. Insinuó que la prioridad no son las reformas constitucionales.
Para Sándigo, “lo que debe importar ahora es cómo crear más puestos de trabajo, atraer la inversión internacional, cómo hacer para que la empresa privada dé más empleos, para que haya más turismo”.
“Es decir, situaciones concretas: cómo hacer para que esa ayuda que se está alejando, como la Cuenta Reto del Milenio, no se vaya y se ejecute ese dinero que ya está sólo para que nos pongamos de acuerdo todos y podamos hacer votos para que ese dinero se quede aquí”, reclamó el secretario de la Conferencia.