Un proyecto de ley discutido en la Comisión de Probidad de la Asamblea Nacional, permitiría la intervención de la Procuraduría General de la República (PGR) en las declaraciones de probidad, sacando de juego a la Contraloría General de la República (CGR), que actualmente ejerce esa función.
Ese proyecto se titula “Ley Contra la Corrupción Ejercida por los Servidores Públicos” y se relaciona con su conducta en el desempeño del cargo, de acuerdo con los miembros de la Comisión de Probidad.
Según el presidente de la Contraloría, Guillermo Argüello Poessy, eso significa que la PGR recibiría y podría almacenar las declaraciones de los funcionarios que actualmente —en el caso de los más altos cargos del Estado— se hallan bajo una posible indagación de la CGR.
“El señor Procurador puede intervenir las declaraciones de probidad, lo cual nosotros reclamamos que es competencia de la CGR. Eso significa que pueden recibir declaraciones. No creo que pase ese proyecto”, dijo el contralor al salir de una reunión en el parlamento, donde la sola idea de ver controlada las declaraciones de probidad por el abogado del Estado, Hernán Estrada, causó estupor entre los periodistas presentes.
COMISIÓN DE PROBIDADESTUDIA PROYECTO
La diputada Miriam Argüello, presidenta de la Comisión de Probidad, dijo que aún están estudiando el proyecto presentado por los diputados Javier Vallejo, Jorge Matamoros y Alejandro Ruiz Jirón.
“Ellos tienen un criterio de cómo debe mejorarse una ley. Nosotros la estamos estudiando y por eso estamos escuchando las opiniones de diferentes instituciones”, aseguró la diputada Argüello cuando se le consultó.
El tema de las declaraciones de probidad volvió a destacarse en los diarios nacionales hace dos semanas, cuando el contralor Argüello reveló que no aparecía por ningún lado en la CGR la del magistrado Roberto Rivas, presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), uno de los funcionarios públicos más protegidos en Nicaragua.
RIVAS HASTA SE BURLACON SU PATRIMONIO
A lo largo de años de ser investigado, Rivas siempre ha alegado que se trata de su vida privada e incluso se burló la semana pasada de todos los que quisieran que aclarase las dudas sobre el incremento de su patrimonio, alegando que le faltó incluir en su declaración “un satélite y un transbordador”.
Argüello Poessy volvió ayer porque todas las declaraciones de los funcionarios de más alta jerarquía en el Estado deberían ser públicas.
“Creo yo, que todos los nicaragüenses tienen derecho de saberlo”, dijo el contralor.