Los términos en que llegaron los buses rusos al país son todavía confusos y misteriosos. ¿Qué significó que el presidente Daniel Ortega recibiera las 130 unidades de parte de la Federación Rusa, en medio de un acto público la semana pasada?.
Ayer el presidente de la Contraloría General de la República (CGR), Guillermo Argüello Poessy, manifestó sorpresivamente que los 130 buses que llegaron al país desde Rusia, para ser utilizados en el transporte colectivo de la ciudad de Managua, no son una donación al Gobierno de Nicaragua, sino para la empresa paraestatal Alba-Caruna.
“La que está recibiendo esa donación es Caruna. Cómo la están recibiendo no lo sé, pero son ellos las que la reciben. Si hubiera sido para el Estado, la distribución de los buses se haría de otra manera”, afirmó Argüello Poessy, después de reunirse con diputados de la Comisión de Probidad de la Asamblea Nacional.
El contralor colegiado dijo que el ente fiscalizador no podía establecer ningún tipo de fiscalización al respecto. Al ser consultado nuevamente, si los buses rusos eran una donación realizada del Gobierno ruso al Gobierno nicaragüense , contestó que no.
“¿QUE TENEMOS QUE VER?”
“¿Y qué tenemos que ver nosotros si no son recursos públicos, no es deuda pública? ¿Qué tenemos que ver? Están equivocados, pregunten al Ministro de Hacienda (Alberto Guevara) si es donación hecha al Estado de Nicaragua”, especificó.
Argüello Poessy insistió que hasta ahora la información que la CGR maneja es que Alba-Caruna es la beneficiaria de los 130 buses rusos.
“Ni sabemos cómo se recibieron y tampoco existen en nuestra Ley Orgánica elementos que nos permitan averiguar cómo saberlo”, aseguró.
“No podemos obligar a Alba-Caruna a que nos explique cómo recibió la donación (los 130 buses), porque es una empresa privada, de patrimonio particular”, indicó Argüello Poessy.
PERSISTEN DUDAS
La distribución de los 130 buses que donó Rusia hasta el momento es un secreto que sólo conocen las autoridades del Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma) y la Caja de Ahorro Alba-Caruna.
Fuentes ligadas al sector transporte confirmaron ayer que hasta la fecha sólo se han reunido las autoridades del Irtramma y Alba-Caruna, dejándolos sin saber nada de los requisitos y el mecanismo que se utilizará para distribuir las unidades.
“Existe especulación entre el gremio, que teme que el Gobierno pretende descabezar las cooperativas, exigiendo poner las concesiones como garantía de pago a Alba-Caruna; de modo que si hay atrasos en los pagos, empezar a despojarlos de las unidades y concesiones”, dijo un transportista que prefirió mantenerse en el anonimato.
Miguel Álvarez, presidente de la Cooperativa Colón, destacó que hasta la fecha sólo les han confirmado que se están definiendo los requisitos que tendrían que llenar los transportistas para tener derecho al crédito que proporcionará Caruna para la compra de las unidades.
Cada unidad de transporte será vendida en 25 mil dólares con una tasa de interés del 2 por ciento anual, según indicó el viernes el presidente Daniel Ortega, que hasta donde se sabe no es funcionario de Alba-Caruna.
“Hasta la fecha aún no se ha definido nada. Creemos que lo anunciado por el Gobierno es factible, sobre todo porque pretenden establecer créditos bajos y accesibles para nosotros”, afirmó.
Álvarez explicó que se estudia la posibilidad de que los pagos de las unidades se hagan utilizando el sistema de caja única, donde todas las cooperativas depositen el dinero del pago de los buses. “Es una posibilidad, como te digo no hay nada definido”, especificó.
Manuel Aburto, gerente general de Caruna, en declaraciones brindadas al Canal 4, propiedad de la familia presidencial, confirmó que extenderán el financiamiento para que las cooperativas de transporte adquieran las unidades.
“Los buses tienen un valor de 60 mil dólares en el mercado internacional. Serán financiados a las cooperativas de transporte de Managua y se venderán en 25 mil dólares. El crédito que otorgaremos será de 8 años y una tasa de interés de 2 por ciento anual”, dijo Aburto.
Indicó que “la idea es que el bus sea vendido más barato, para mantener una tarifa social. Además crear un fondo revolvente que permita en el futuro adquirir más unidades. Esto se hace con previo acuerdo de la instancia donante, para crear capitales de trabajo inicial de programas sociales. En este caso la meta es atender otras cooperativas una vez recuperados los fondos”.
Rubén Altamirano, vicepresidente de Urecootraco, explicó que como organización hay tres rutas que fueron seleccionadas con asignación de buses rusos, pero que hasta el momento no conocen cuál será la cantidad de unidades que recibirán.
Alexis Argüello, Alcalde designado por el Consejo Supremo Electoral (CSE) para Managua, dijo ayer no saber cuál es el mecanismo de entrega y venta de los buses rusos y añadió que esperaría que las autoridades del Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma) le rindan un informe al respecto.
POLÍTICAS DE GOBIERNO
Rafael Quinto, dirigente de la Coordinadora Nacional del Transporte (CTN), agregó un ingrediente más a la confusión, pues contrario a lo que dijo el contralor Argüello Poessy, el transportista afirmó que en muchas ocasiones los gobiernos acuerdan condiciones para desarrollar proyectos sociales. En este caso los buses serán vendidos más baratos.
“Son políticas gubernamentales que exigen los países donantes. Lo mismo ocurrió con 50 unidades que donó Japón en el 2007, los cuales se cotizaban en el mercado en más de 50 mil dólares y al final se vendieron para el transporte interurbano en 32 mil dólares. Todo obedece a promover un beneficio social colectivo”, explicó.