El Gobierno de Nicaragua reafirmó hoy que los resultados de las cuestionadas elecciones municipales de noviembre pasado, por las que Estados Unidos y la Unión Europea (UE) congelaron su cooperación al país, es caso cerrado.
"Absolutamente" es caso cerrado, enfatizó el vicecanciller de Nicaragua, Manuel Coronel Kautz, al ser consultado por la prensa.
El Gobierno de Estados Unidos notificó el viernes pasado al de Nicaragua que, si no son revisadas las actas de las elecciones municipales del 9 de noviembre pasado, no será desembolsada la ayuda prevista de 64 millones de dólares.
Sin embargo, según el diplomático, Washington está "dispuesto a seguir" cooperando con Managua, pese a la negativa del Gobierno de Daniel Ortega a revisar las actas de votaciones.
"A ellos (EE.UU.) les conviene. ¿Cómo van a quitarle un apoyo a uno de los países más pequeños y más pobre de Centroamérica?", dijo Coronel Kautz, quien subrayó el "espíritu de esperanza y de buena relación con América Latina" que ha mostrado la administración de Barack Obama.
"Yo pienso que eso (cancelación de la cooperación estadounidense) no se va a dar", insistió.
El funcionario dijo que a Washington le conviene mantener su ayuda para no afectar "al país más pobre de América Latina".
Sobre los resultados de las elecciones municipales, señaló que es un "tema soberano" de Nicaragua, que la Casa Blanca debe respetar.
El 10 de junio próximo vence el plazo que EE.UU. dio al Gobierno de Ortega para alcanzar "un acuerdo que acepten todos los nicaragüenses" sobre los cuestionados resultados de las elecciones municipales, a lo que supeditó la entrega de 64 millones de dólares de la Cuenta Reto del Milenio (CRM) y otros programas de cooperación.
En esos comicios obtuvo la victoria el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Ortega en 105 de 146 municipios, incluida Managua, según los datos oficiales.
La oposición liberal rechaza y desconoce totalmente estos resultados con el argumento de que antes, durante y después de estos comicios hubo violaciones a la ley, irregularidades y "un fraude masivo", por lo que pide su anulación o un nuevo recuento de votos con la presencia de observadores nacionales e internacionales.
La UE, por su parte, suspendió 31.7 millones de dólares de ayuda a Nicaragua por identificar en el país incumplimientos de gobernabilidad, transparencia y respeto a los derechos humanos, tras esos cuestionados comicios.
El Gobierno ha dicho que Venezuela suplirá la ayuda de Washington si decide cancelarla, mientras que con la UE ha iniciado un diálogo para destrabar la cooperación.