La llegada de los 130 buses, donados por la Federación Rusa para la modernización del transporte de Managua, hasta el momento lo que ha generado son muchas dudas y temor a que haya corrupción con la venta de las unidades.
“¿A quién donó Rusia los buses? ¿Al Gobierno o al Frente Sandinista?”, se preguntó el diputado liberal José Pallais, quien dijo que el interés del Gobierno por que sea la Caja Rural Nacional (entidad privada) la que extienda los créditos a los transportistas para la compra de las unidades es una maniobra ilegal, que podría generar algún tipo de corrupción.
Pallais afirmó que los buses deberían ser comercializados de manera transparente, utilizando mecanismos de licitación pública y asegurar que el dinero que se recupere sea transferido a una cuenta de contravalor; administrada por el Ministerio de Hacienda, para seguir adquiriendo unidades.
“Me niego a creer que la Federación Rusa le esté donando al partido Frente Sandinista 130 buses. Si fuera de esa manera, el partido puede hacer lo que quiera con esos buses. Pero el asunto no es así y los buses se los donaron al Estado, para beneficio del pueblo de Nicaragua. Entonces éstos deben ser comercializados de forma transparente y no estar involucrando a una empresa paraestatal. Desde todos los ángulos estas medidas pintan como un montaje totalmente ilegal, que fomentaría la corrupción”, indicó el legislador.
Oscar Moncada, primer vicepresidente de la junta directiva de la Asamblea Nacional, rechazó la participación de Caruna, como organismo financiero, que extienda créditos para la compra de las unidades. Dijo que en todo caso el dinero que se recoja por la venta de las unidades, que donó Rusia, debe pasar a las arcas del Ministerio de Hacienda.
CONFUSIÓN Y TEMOR
Leonel Orozco, dirigente de la Cooperativa 12 de Octubre, dijo ayer que el Gobierno incumplió con su promesa de promover la renovación de la flota de transporte, porque sólo está beneficiando a seis cooperativa de un total de 33 que hay registradas. “Se suponía que los buses serían distribuidos de forma más equitativa. Otro aspecto es que nadie sabe nada de las garantías que exigirá Caruna en sus términos de crédito; eso nos preocupa”, señaló.
Representantes de otras cooperativas, que prefirieron omitir sus nombres, temen que entre las garantías de crédito que podría exigir Caruna estén las concesiones y permisos de operación, los que serían retirados si incumplen con el pago.