Bajo el argumento de que con el relevo generacional las filas policiales han perdido la experiencia de los viejos cuadros, el Gobierno de Daniel Ortega estaría preparando una reforma a la Ley 228, Ley orgánica de la Policía Nacional, al margen de las autoridades de esa institución, que le permitirá el reingreso de funcionarios retirados.
Extraoficialmente se conoció que el proyecto de reformas es trabajado por ex funcionarios policiales, el cual podría ser introducido en cualquier momento ante la Asamblea Nacional.
Esto permitiría “reactivar” a ex oficiales de la Policía que han dejado las filas de la institución, y con probada militancia sandinista. “Así se van los que no son de ellos (no militan en el FSLN)”, explicó una fuente, quien a su vez señaló que es por eso que la jefatura policial se ha visto impedida de pasar a retiro a oficiales que deben dejar esa institución por motivos de edad.
“Si hay relevo generacional, pierden la base sandinista que son muchos de los oficiales fundadores de esa institución”, dijo la fuente al explicar los motivos de esta decisión.
Con las reformas, Ortega pretende modificar la Ley 228, que permita el reintegro de oficiales, muchos de ellos comisionados que pasaron a la vida civil, sobre todo por haber cumplido los 55 años, edad establecida para la jubilación. De esta manera, muchos de estos oficiales en retiro tendrían la posibilidad de ocupar puestos claves de dirección, y además le permitiría el retiro de ciertos oficiales superiores que no son considerados de confianza para la pareja presidencial, así como varios de la actual jefatura, incluyendo a su directora, primera comisionada Aminta Granera.
Las intenciones son que las reformas estén listas para el próximo 19 de julio, cuando el partido gobernante celebrará el 30 aniversario del derrocamiento de Somoza.
El ex agente de la Seguridad del Estado sandinista y luego oficial de la Policía, Néstor Moncada Lau, sería uno de los potenciales cuadros orteguistas que volvería a la institución.
¿VOLVERÁ BAUTISTA?
Otras fuentes señalaron que como parte de los planes sandinistas para partidarizar la institución, el gobierno de Ortega no ha descartado la posibilidad de reintegrar en sus funciones al comisionado general en retiro, Francisco Bautista Lara, quien en agosto del 2005 obtuvo una sentencia a su favor de la Corte Suprema de Justicia, que ordenó su reintegro.
Si Bautista regresa, técnicamente sería uno de los candidatos para suceder a Granera.
El retiro de Bautista Lara fue ordenado en abril del 2005 por el entonces presidente Enrique Bolaños, por considerar que no gozaba de su confianza, por estar emparentado con el entonces alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco.
Bautista Lara recurrió de amparo ante el Tribunal de Apelaciones de Managua, y en sentencia emitida en agosto de ese año, la Corte Suprema de Justicia ordenó su inmediata reincorporación. Sin embargo, el entonces director de la Policía, Edwin Cordero, nunca ubicó a Bautista Lara, pues ya había sido nombrado el comisionado general Horacio Rocha. De acuerdo con uno de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que fue consultado, esta sentencia de ese Poder del Estado sigue vigente.
Consultado sobre esta información, Francisco Bautista Lara dijo no estar informado de la situación, la cual calificó como “meramente especulativa”, y comentó que aunque su derecho a ser restituido persiste por el fallo judicial favorable, para él esa situación es un capítulo cerrado.
“No se me ha informado de eso”, dijo Bautista vía telefónica a LA PRENSA. “En términos reales eso (la restitución en su cargo) quedó pendiente, pero los momentos históricos pasaron. Sería distorsionar el proceso institucional”.
“No quiere decir que mi derecho no existe, es válido, pero en estos momentos históricos no es práctico”, dijo tajante el ex jefe policial.
“Existe una responsabilidad del Gobierno anterior que generó un funcionamiento institucional que ahora podría verse afectado, no es muy sano (su reincorporación a la fuerza pública). Las cosas van sobre la marcha”, dijo.
Bautista, quien al momento de ser destituido por el gobierno del presidente Enrique Bolaños ocupaba el cargo de Subdirector de la Policía Nacional, sostuvo que lo único que esperaría es una rectificación de parte del Estado, lo que en sus palabras significaría que el Estado reconozca “que actuó arbitrariamente”.
“Personalmente, me parece que eso (restitución en el cargo) es capítulo cerrado”, dijo Bautista, quien declaró no aspirar a una indemnización monetaria de parte del Estado; “no aspiro, no tengo la mínima intención”. Bautista sostuvo que si le dieran lugar al fallo judicial y se le restituyera en el cargo se vería trastocada la institucionalidad de la Policía en tanto que ya existen nombramientos hechos. “La medicina te saldría más cara”, enfatizó Bautista.
(Con colaboración de Nohelia González).