Los productores de maní y arroz de riego, dos de los más importantes de Nicaragua, podrán contar a partir del subperíodo de siembra de postrera de este año con un nuevo seguro agrícola, que les permitirá protegerse de condiciones climáticas adversas, especialmente de las lluvias.
A partir del año 2010 el seguro se extenderá a otros rubros como frijol y ajonjolí, que se destinan tanto al consumo interno como a la exportación, así como al maíz y el sorgo, anunció Seguros Lafise, del Grupo Lafise.
Claudio Taboada, gerente general de Seguros Lafise, explicó ayer, al dar a conocer la iniciativa durante un acto en Managua, que el seguro agrícola cubrirá pérdidas en la producción por falta o exceso de lluvias que afecten a los cultivos que sean cubiertos por las pólizas, para lo cual se contará con la información que suministre el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) sobre las precipitaciones que caigan en diversas zonas del país.
DESDE US$33 POR MANZANA
El costo del seguro agrícola, cuya cobertura iniciará en el período de postrera, el segundo de los tres subperíodos del ciclo agrícola, dependerá de la zona donde se encuentren las áreas de siembra.
Sin embargo, Taboada adelantó que podría iniciar en 33 dólares por manzana de maní y en 44 dólares por manzana de arroz de riego.
La póliza cubre hasta el 80 por ciento de los costos de producción de cada cultivo por manzana, en caso de reclamo, “lo cual significa que el productor podrá honrar sus compromisos financieros aún en caso de que la productividad de su cultivo fuese afectada por variaciones climáticas”, detalló Seguros Lafise en un comunicado.
El nuevo programa del seguro agrícola permitirá atender “cualquier cantidad de productores y estará respaldado por reaseguradoras internacionales”, sostuvo Taboada.
Asimismo, recordó que para contar con la información sobre la cantidad de lluvias se contará con los datos del Ineter, la cual dijo “es una entidad estatal independiente y con controles muy buenos a través de sus estaciones meteorológicas” distribuidas en todo el país.
“Lo innovador de este seguro por índice por precipitaciones, porque se basa en un indicador que es la cantidad de lluvia, es que no es necesario ir a determinar la afectación. La póliza dice cuánta lluvia se requiere para que el cultivo se desarrolle bien. Si cae menos lluvia de ese requerido, la póliza se paga, si cae más lluvia la póliza se paga”, reiteró el ejecutivo.
El seguro agrícola está disponible no sólo para el productor individual, porque puede ser adquirido por cooperativas y distribuidoras de agroquímicos, que usualmente financian la compra de insumos al productor nacional.