El estadio Mestalla, en Valencia, fue el escenario donde el Barcelona instauró su imperio, imponiéndose 4-1 al Athletic de Bilbao en el capítulo final de la Copa del Rey.
El Athletic empezó el coqueteo ofensivo y fue más incisivo en sus arribos. Gaizka Toquero hizo los honores del juego para anotar el 1-0 a favor del Athletic al minuto 9. El arquero catalán José Manuel Quinto fue sorprendido por el cabezazo mortal de Toquero.
La ventaja de los “Leones” no descontroló a los catalanes y en respuesta apareció Yaya Toure desde el medio sector dejando fuera de órbita a la defensa del Athletic. Toure disparó con fuerza alrededor del sector de los 16.50 metros para definir con su pie derecho el gol que emparejaba el partido a los 30 minutos.
El Athletic buscó sorprender al Barcelona en la segunda parte, pero los azulgranas vinieron con argumentos más fuertes para ahogar al rival en el Mestalla.
Lionel Messi anotó el gol de la ventaja del Barcelona al minuto 56. La jugada se produjo de un rebote defensivo que quedó suelto en el área y llegó a parar a los pies del atacante argentino, quien no dudó en introducir el esférico entre los tres palos de la portería.
La defensa del Athletic no tuvo tiempo para reaccionar y el Barsa aprovechó para atacar. Bojan Krkic entró en acción y amplió el marcador al minuto 59. El Athletic sufría en el Mestalla y miraba cómo su rival estaba conquistando la copa de la monarquía española.
Faltando 27 minutos para que finalizara el partido, el mediocampista Xavi Hernández sentenció el juego con el cuarto gol. Un hermoso disparo de tiro libre fulminaba el arco del Athletic, que tras el cuarto tanto sólo esperaba el pitazo final para morir en paz.
La escena esperada y un momento para recordar. El Rey de España, Juan Carlos de Borbón, bajó junto a la Reina, desde el glamoroso palco VIP del estadio, para homenajear al nuevo campeón de copas, un Barcelona que apenas empieza su imperio en el futbol español.