La Administración de Daniel Ortega se “preocupó” por recortar fondos de áreas sensibles como Salud y Educación, pero mantuvo incrementos considerables en gastos de la Presidencia de la República, la que para fines prácticos funciona por capricho del mandatario en su residencia privada, ubicada en el Reparto El Carmen, que al mismo tiempo es la Secretaría del Frente Sandinista.
Informes publicados por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) muestran cómo el Gobierno aplicó recortes en rubros tan delicados en Salud, como compra de medicinas, y en Educación, adquisición de textos escolares y pupitres.
Pero mantuvo incrementos de los gastos para mantenimiento y reparación de edificios de la Presidencia, compra de agua purificada y refrescos, además de muebles y equipos de oficina.
Esto, sin aclarar si dichos trabajos se hacen en la denominada Casa de los Pueblos (donde funcionan oficinas vinculadas a la Presidencia de la República) o en la residencia privada del presidente Ortega, a la que se le han hecho diversas obras de mejoría, así como a algunos negocios privados de la familia presidencial.
LA PRENSA publicó ayer cómo sólo las compras y contrataciones de la Presidencia de la República para el presente año superan en más de 400 mil córdobas el presupuesto total de esta dependencia, asignado para el 2008, el cual fue 28.1 millones de córdobas.
Entre los gastos más fuertes que aumentó la Presidencia están rubros como combustibles y lubricantes con un aumento de 4.5 millones de córdobas.
O un aumento de 4.6 millones de córdobas en el rubro “sueldo cargos transitorios” y el aporte de la patronal para los mismos
El presidente Ortega pregona una política de austeridad y ahorro en el Gobierno, para enfrentar los embates de la crisis financiera internacional y ayudar al mejor uso de los recursos financieros del país. Sin embargo, en lo referente a los gastos presidenciales, esta política no aplica. Menos cuando a su residencia personal se refiere.
MENOS MEDICINAS Y TEXTOS ESCOLARES
El Gobierno prefirió en la reforma presupuestaria de enero reducir en 54.1 millones de córdobas los fondos destinados para la compra de medicinas, de acuerdo con el análisis del IEEPP.
También proyecta construir 25 mil pupitres, 68 mil menos que el año pasado, y recortó en ocho millones de córdobas los fondos para la compra de textos de enseñanza, primaria y secundaria.
En lo referente a la compra de las medicinas, el IEEPP explica que la reducción pudo ser amortizada debido a que el Minsa reasignó fondos para esta partida, provenientes de las Rentas del Tesoro para el Alivio del Club de París.
Mientras, las reformas presupuestarias de enero pasado presentadas por el Gobierno afectaban áreas sensibles, se preocuparon por mantener fondos para subsanar los gastos de los servicios generales, operación y mantenimiento interno y externo de la Casa Presidencial, a pesar que ésta funciona desde el despacho de la Secretaría del Frente Sandinista.
El reporte publicado ayer por LA PRENSA establecía que para el pago de servicios generales, el Gobierno destinó 24 millones 211 mil 633 córdobas, del total de su programa de contrataciones establecido para este año.
En este rubro de servicios generales se incluyen contrataciones como mantenimiento y reparación de edificios, compra de artículos de informática o sistemas computarizados, pagos por servicios de imprenta, publicaciones y reproducciones, boletos aéreos al interior del país, boletos aéreos al extranjero, atenciones sociales, refrescos y agua purificada, alimentos y cafetería, artículos para instalaciones y un particular rubro denominado solamente como “otros materiales y suministros”.
El presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez, defendió las asignaciones presupuestarias a la Presidencia de la República y aseguró que ni un centavo era destinado para costear gastos de la Secretaría del Frente Sandinista.
El presidente de la Contraloría General de la República, Guillermo Argüello Poessy, guardó distancia de la polémica, aduciendo que los fondos para la Presidencia de la República fueron aprobados por los diputados de la Asamblea Nacional.
“Mal haría yo en cuestionar unos gastos que fueron aprobados legítimamente por los honorables diputados de la Asamblea Nacional”, respondió el contralor colegiado.
SÓLO PREDICA, NO CUMPLE
El diputado liberal y miembro de la Comisión Económica del parlamento, Francisco Aguirre Sacasa, considera que el mejor ejemplo de la doble moral del mandatario sandinista, cuando de austeridad se habla, es con la Casa Presidencial.
“Recuerdo que cuando razoné mi voto para aprobar el Presupuesto General de la República, uno de mis principales argumentos fue que el presidente Ortega sacaba a cada momento que la austeridad aquí, que la austeridad allá, pero dispuso aumentar el gasto corriente de la Presidencia de la República, lo que me parece un contrasentido”, mencionó el parlamentario del PLC.
Reconoció que era difícil determinar si lo establecido en el Presupuesto la República iba directamente a sufragar solamente gastos de la Presidencia o se destinaban también para mantener e invertir en la Secretaría del Frente Sandinista, lo que es rechazado tajantemente por el diputado Gutiérrez.
“Lo que dispone en el Presupuesto es que el dinero va para la Presidencia, pero la plata la desembolsa el Ministerio de Hacienda y ellos la administran. ¿Para dónde va? Sólo ellos lo saben. Y no hay que perder de vista algo, el Ministro de Hacienda, ¿para quién trabaja?, pues para el Presidente”, añadió el parlamentario liberal.