Nicaragua será uno de los dos países de la región que será beneficiada con una partida de 140 mil dólares, que aprobó el Departamento de Estado de Estados Unidos para el Programa de Acción Integral contra Minas Antipersonales de la Organización de Estados Americanos (AICMA-OEA), para el presente año.
En un comunicado emitido por esa organización indica que la partida aprobada a partir del primero de mayo del presente año, servirá para atender a las víctimas del conflicto armado en Nicaragua durante los años ochenta, donde 13 de los 15 departamentos del país quedaron contaminados con las minas antipersonales.
“ En 1991 el Gobierno nicaragüense solicitó asistencia técnica y financiera a la Secretaría General de la OEA para desarrollar un plan de desminado. Desde entonces, la Organización ha proporcionado apoyo a través del Programa AICMA y, por medio de éste, las actividades de acción contra minas en Nicaragua han sido financiadas por donantes internacionales, entre los que destaca Estados Unidos”, señala el comunicado de la OEA.
El organismo explica que el aporte aprobado en abril va dirigido al proyecto de rehabilitación física de sobrevivientes de minas en Nicaragua, el cual incluye asistencia a sobrevivientes provenientes de Honduras. Además, se busca desarrollar algunas iniciativas de reinserción social, principalmente el apoyo a pequeñas iniciativas productivas.
La OEA estima que un poco más del 97 por ciento de los sobrevivientes nicaragüenses y el ciento por ciento de los sobrevivientes hondureños registrados, que en su momento solicitaron asistencia la recibieron.
Esta asistencia consiste en ofrecerles transporte, alojamiento, alimentación, medicamentos, cirugías, terapia, rehabilitación física y atención médica especializada a las víctimas, de acuerdo con sus requerimientos.
También incluye el suministro de prótesis y ejercicios fisioterapéuticos para lograr el total dominio de éstos; y asistencia psicológica, que según la OEA les ayuda a la superación de la difícil situación emocional que estas personas deben enfrentar.
En el caso de Nicaragua, por ejemplo, con el apoyo del Instituto Nacional Tecnológico (Inatec), se les ofrece entrenamiento vocacional en campos tales como la zapatería, carpintería, costura y estética, entre otros, con el fin de lograr la reincorporación productiva en sus comunidades.