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Cupido tocó la puerta de la oficina
Cuestión de prioridades

La sicóloga Ana Salgado, máster en terapia sexual y de pareja, recomienda que las parejas no trabajen juntas

“ Debe ser cuestión de prioridades y decidir entre cuánto le interesa su vida personal o profesional y cuánto vale la pena un tipo de relación de esa naturaleza. En lo personal no recomiendo sacrificios, porque siempre se cobran, pero que tomen una decisión objetiva respecto al trabajo”.

Los esposos Gustavo Medrano e Ingrid Rivas de Medrano, modelos de Eleganza, simulan trabajar juntos para ilustrar nuestro tema.

Peinado y maquillaje realizado por Anabelle Coiffure para ella y para él, Mauricio Cedeño.

Isabella Martínez estaba totalmente ilusionada porque había encontrado el trabajo de sus sueños como administradora de empresa en una fábrica láctea. Lo que no avizoraba es que en ese centro de trabajo no sólo habría encontrado empleo, sino que viviría una intensa historia de amor.

El primer día de trabajo todo estuvo bien, fue genial, al segundo día todo marchaba igual hasta que mandó a llamar al jefe de mantenimiento... era un joven —que según sus palabras— “era mitad ángel y mitad hombre. Totalmente bello, moreno de ojos verdes y cuerpo definido que parecía más bien Apolo, una escultura griega del período clásico”. Ella se quedó sin habla frente al monumental joven que inquietaba a la jefa de la empresa.

Los días siguientes la imagen del joven se mantenía fija en la mente de Isabella, que no podía trabajar con tranquilidad y desgastaba sus neuronas pensando en “Rafael”.

Para el jefe de mantenimiento, ella tampoco pasó desapercibida, pero se resistía por temor a ser rechazado por la jefa.

Empezaron las miradas y los deseos de estar juntos. “Se me aceleraba el pulso, mi corazón no paraba de latir cada vez que lo miraba. Me ponía muy nerviosa cuando él entraba a mi oficina”, cuenta Isabella.

Inevitablemente el romance surgió. Ella lo fue enamorando poco a poco, con su simpleza, con su ternura, con su cariño. Él, sentía que ella, su linda Isabella, era la mujer con quien deseaba compartir su mundo y pensaba que ella sería la mejor compañía. Así llegó el amor a sus vidas... surgió, pero también llegó a su fin cuando empezaron a vivir juntos y Rafael no pudo asimilar que su mujer fuera su jefa y que ganara más dinero que él.

Relaciones de poder

El centro de trabajo es un lugar ideal donde se propician bonitas historias de amor, lo que no se puede predecir es que si tendrán un final feliz.

“Que el amor surja en una oficina es completamente común. El 50 por ciento de las personas se relacionan sentimentalmente en el trabajo y en las escuelas, porque son centros donde se pasan muchas horas del día. Pero del ciento por ciento de estas relaciones sólo el 25 por ciento de ellas termina en una relación formal a largo plazo”, señala Ana Salgado, sicóloga y máster en terapia sexual y de pareja.

Las causas de este enamoramiento en la oficina, según Salgado, se debe a que las personas que trabajan bajo el mismo techo comparten la misma educación, trabajan en lo mismo, tienen el igual bagaje cultural y posiblemente pertenezcan a estatus social similar.

“Sucede que las relaciones de pareja se dan en los sitios donde el ser humano se mueve”, expresa.

Asegura que se debe tener cuidado por las posibles relaciones de poder que se establezcan, porque el jefe o jefa puede manipular la relación y someterte a situaciones de las que no quieras participar.

Para Salgado este tipo de relaciones en la mayoría de los casos se vuelven complicadas. “O la mantenés de manera casual y sin compromiso o te arriesgas a las relaciones de poder y las complicaciones que se puedan generar. Siempre debe pensar qué poder puede influenciar esa persona sobre uno, si habrá revancha o no si deciden terminar la relación”.

¿Qué evitar?

La terapeuta aconseja a las parejas, que viven una relación amorosa en sus centros de trabajo, que deben separar lo profesional de lo personal, especialmente si son parte del mismo equipo de trabajo.

“Cuando se trabaja a la par no se deben mezclar los sentimientos, en ese momento la persona no es tu pareja, sino tu jefe. Si critica tu trabajo, no será que la quiera menos, sino que desea que las cosas salgan bien”.

Entre otros de los inconvenientes que este tipo de relaciones genera es mantener la imagen laboral. “Muchas veces las personas se merecen un ascenso, pero si su pareja es también su jefe eso siempre será criticado”.

Sin vida aparte

Para la máster en terapia sexual y de pareja, otro de los aspectos negativos de esta relación es que casi siempre fracasan porque caen en lo cotidiano. “Si dos personas trabajan juntos en lo mismo, ¿de qué pueden hablar en la noche si se vieron todo el día y hablaron de lo mismo? Se comparte la vida laboral y de casa, al final no tienen mucho que contarse”.

Tome en cuenta

A pesar de las restricciones de algunas empresas para regular la sexualidad en el trabajo, las relaciones entre compañeros han existido y seguirán existiendo a pesar de las consecuencias que les genere.

En caso de arriesgarse, actuar de forma discreta con el fin de evitar chismes o murmuraciones que desgasten la imagen de ambos.

No dejen que su romance afecte la productividad.

Eviten las discusiones de pareja en la oficina.

Tenga todas las precauciones posibles, con el fin de evitar ser descubiertos “in fraganti”,

Tenga cuidado con los reglamentos de su empresa respecto al tema.

Mantenga su relación lo más discreta posible.

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