La de ayer fue una mañana trágica en Chinandega. En sólo seis horas se registraron tres muertes, una de ellas por asesinato. Un vigilante, un motociclista y un ciclista atropellado, son las víctimas, según informes de la Policía departamental.
La primera víctima se registró a las 3:45 de la madrugada. A esa hora fue asesinado Manuel Antonio Rivera Montes, vigilante de 37 años, originario del reparto La Resistencia.
Recibió 19 puñaladas, distribuidas, según la Policía, entre el tórax, la espalda y en la oreja derecha.
Rivera Montes trabajaba como vigilante desde febrero pasado para la empresa Protección Civil, S. A., (Procecsa). Resguardaba la ferretería H2, propiedad de Humberto Díaz, en el sector sur del templo San Agustín.
La empresa de protección asumió los gastos funerarios.
La Policía explicó que el vigilante hacía el rondín cotidiano frente a la ferretería. Parece que el asesinato se dio a orillas de un portón, donde aparecen las manchas de sangre, luego rodó a la calle hasta la acera vecina.
El supervisor Carlos Delgado señaló que al vigilante le robaron el arma calibre 22 y dejaron la cartera con tarjeta de débito y cédula.
Las primeras pesquisas apuntan que fue un crimen pasional. Aunque al cierre de esta nota no se conoció más información al respecto.
MOTOCICLETA CONTRA ÁRBOL
En el municipio de El Realejo la ciudadanía reportó el accidente de una motocicleta azul, placa M-09317, propiedad de Jaime Salmerón.
Éste había prestado la motocicleta a su primo, Richard Salmerón, la madrugada de ayer, según las investigaciones policiales.
El informe policial muestra que Franklin Alberto Díaz Rodríguez, de 27 años, conducía la motocicleta y llevaba como pasajero a su amigo Ángel Antonio Sevilla López, de 28 años.
CONDUCÍA EBRIO
“Franklin, con aliento alcohólico, ocupó la motocicleta sin autorización del propietario, para ir en busca de licor, perdió el control y se estrelló contra un árbol, producto del impacto falleció Sevilla”, informó la Policía.
Franklin, que no utilizaba el casco aunque sí lo llevaba, resultó con politraumatismo y se recuperaba ayer en Sala de Observación del Hospital España. El accidente ocurrió en la primera calle del reparto German Omier, de El Realejo. El fallecido era pescador y deja dos niños en la orfandad.