Nicaragua se sitúa entre los países del hemisferio occidental que menos contribuyeron el año pasado en la lucha contra el terrorismo, concluyó ayer un informe anual divulgado por el Departamento de Estado de Estados Unidos sobre terrorismo mundial, donde se critica al presidente Daniel Ortega por “su cercanía” con miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), catalogadas como una agrupación terrorista.
La evaluación negativa que obtuvo Nicaragua sobre la lucha contra el terrorismo a nivel mundial está fundamentada principalmente por el refugio que Ortega brindó a miembros de las FARC y por la eliminación del visado a diplomáticos iraníes que ingresan al país.
Además, el informe toma como referencia el caso del “cedulazo”, una investigación periodística de LA PRENSA, donde se “descubrió que, a finales de 2007, un funcionario del Consejo Supremo Electoral (CSE) emitió una cédula de identidad (a nombre de) René Alberto Gutiérrez Pastrán”, quien resultó ser un emisario de las FARC conocido como Alberto Bermúdez, alias “El Cojo”.
El informe recoge de forma cronológica y sistemática el ingreso a Nicaragua de cuatro mujeres, tres de ellas colombianas y una mexicana.
Dichas mujeres sobrevivieron a un ataque ejecutado por el ejército colombiano contra un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, ocurrido el uno de marzo del año pasado.
El Departamento de Estado menciona el refugio que dio Ortega a la mexicana Lucia Andrea Morett Álvarez, quien llegó al país el 19 de abril, luego de que resultara herida tras una operación en contra de miembros de la guerrilla colombiana, entre quienes Morett se encontraba.
Basado en declaraciones de funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores de Nicaragua, el documento menciona que Morett ingresó al país con carácter de turista.
Dos semanas después del anuncio sobre la presencia de Morett en Nicaragua, Ortega envió a Ecuador un avión de la Fuerza Aérea para “recuperar a (otras) dos sobrevivientes colombianas de la operación del primero de marzo: Doris Torres Bohórquez y Marta Pérez Gutiérrez”.
“El presidente Ortega oficialmente dio la bienvenida (durante el aniversario de la revolución sandinista) a ellas, como las sobrevivientes ‘del terrorismo patrocinado por Colombia’”, según dijo Ortega en esa ocasión, señala el informe.
MÁS SEÑALAMIENTOS CONTRA ORTEGA
Otro de los episodios que se menciona en el documento es la llegada a Nicaragua, el 19 de agosto, de la colombiana Nubia Calderón de Trujillo, conocida como “Esperanza”, quien también sobrevivió al ataque contra el grupo rebelde.
La presencia de la mujer en el país fue confirmada por el canciller Samuel Santos, quien aseguró que Calderón había recibido “el asilo humanitario”.
“Santos declaró que Nicaragua había respondido a una demanda de ayuda enviada a la Embajada nicaragüense en Ecuador por Calderón”, señala el documento.
No obstante, a un mes de la llegada de Calderón al país, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos la identificó como una de los ocho dirigentes de la Comisión Internacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en países de Latinoamérica y Canadá, por lo que ordenó congelar “cualquier activo que la organización y los individuos puedan tener en jurisdicción estadounidense”.
En esa ocasión, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos aseguró que los ocho terroristas, incluida Calderón, “trabajan en el exterior para obtener reclutas, apoyo y protección para los actos de terrorismo de las FARC y algunos de ellos son criminales, y violentos”.
“A diferencia de Morett y las otras dos colombianas, Calderón no apareció en público después de la llegada a Nicaragua”, precisa el informe estadounidense.
SISTEMA JUDICIAL: “CORRUPTO Y POLITIZADO”
Pero el primer informe sobre terrorismo elaborado bajo la Administración de Barack Obama fue más allá en sus apreciaciones sobre la falta de participación de Nicaragua en la lucha contra este mal en el mundo.
En el documento, Estados Unidos asegura que el sistema judicial nicaragüense está “altamente politizado, es corrupto y susceptible de manipulación”, es por eso que tampoco contribuyó al combate del terrorismo internacional.
Asimismo, menciona que en el “2008 Nicaragua no hizo ningún progreso sustancial hacia el establecimiento de una Unidad de Inteligencia Financiera” y tampoco avanzó en la aprobación de un proyecto de ley antiterrorista propuesto en la Asamblea Nacional desde el 2004.
VIENE UN DETERIORO MAYOR PARA LA IMAGEN DEL PAÍS
En Nicaragua, los resultados desfavorables del informe de Estados Unidos para el país fueron calificados como preocupantes, pues eso es un reflejo del deterioro de la imagen del país a nivel internacional, según algunos legisladores consultados por LA PRENSA.
El presidente de la Comisión de Justicia y Asuntos Jurídicos de la Asamblea Nacional, José Pallais, señaló que “Nicaragua en su relación con las FARC ha comprometido la soberanía nacional, ha comprometido los intereses nacionales y ya habíamos advertido sobre el daño que el apego de Ortega a las FARC ocasionaría a la imagen del país”.
Indicó que los resultados de ese informe estadounidense reflejan que el “daño que habíamos advertido ya se ha concretado, porque ese informe va a ser ampliamente leído por las cancillerías de la gran mayoría de los países y principalmente por la comunidad internacional que apoya a Nicaragua”.
El legislador advirtió que “viene un deterioro mayor para la imagen del país, que no sólo va a afectar al Gobierno, sino que también a todos los nicaragüenses”.
Lamentó que Nicaragua se haya deteriorado en el tema de la lucha contra el terrorismo, y que también se haya colocado como un destino con un alto índice de riesgo país.
El ex canciller y diputado liberal, Francisco Aguirre Sacasa, aseguró que esos resultados son una mala señal, tomando en cuenta que el Gobierno de Nicaragua tiene pendiente la revisión para en junio del programa de la Cuenta Reto del Milenio (CRM), el cual fue suspendido en diciembre pasado a causa del fraude electoral ocurrido en los comicios municipales de noviembre pasado.
Aguirre calificó como “actitudes románticas” la decisión de Ortega de asilar a guerrilleras de la FARC, “sin medir las consecuencias de esas acciones”.
“En el fondo hubo un error de cálculo de Ortega al acercarse a las FARC, que son el adversario moral, económico y político del Gobierno más cercano a Estados Unidos en Sudamérica, como es el caso de Colombia”, recalcó.