El Sistema Público de Salud en la actualidad sólo posee 1,500 pruebas rápidas para detectar si los casos de gripe o neumonía —graves— son causados por el virus de la influenza; aunque para detectar si es AH1N1 (como ahora llama la Organización Mundial de la Salud a la influenza porcina) tienen que enviar estos mismos resultados al Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta, Estados Unidos.
La ventaja de las pruebas rápidas es que al saber que la gripe es causada por el virus de la influenza se trata a los pacientes mientras llegan los otros resultados.
Por esta razón el secretario general del Ministerio de Salud (Minsa), Enrique Beteta, expresó ayer que apuran la adquisición de 15,000 pruebas más —no especificó si vía compra o donación—, para los próximos tres días.
La ventaja que se tiene por ahora, mientras llega ese nuevo lote de pruebas, es que el sistema de vigilancia epidemiológica no reporta ningún caso sospechoso ni positivo de la influenza AH1N1. Agregó que sólo el Minsa está en capacidad de informar de manera “responsables” si hay o no afectados. Cualquier información que se dé a conocer por otras vías no debe ser tomada en cuenta.
El funcionario manifestó que también están en la búsqueda de un buen lote de Oseltamivir, el antiviral que ayuda a controlar la influenza humana y otro para la influenza común o estacionaria. En horas de la mañana de ayer el titular del Minsa, Guillermo González, habría dicho al oficialista Canal 4 que serían unas 50,000 dosis del antiviral.
“Estamos haciendo las coordinaciones con la OMS para asegurar qué medicamentos nos puede donar y con los países de la región analizamos compras conjuntas”, expresó el doctor Beteta.
MINSA: MANTENER CALMA
Por otro lado, el Minsa nuevamente insistió en que la población no debe estar alarmada, ya que enfermar de influenza humana no es sinónimo de muerte, pues si bien no hay vacuna contra esta pandemia, los tratamientos antivirales pueden resultar efectivos.
Guillermo Molina, médico internista del Minsa, brindó una capacitación en la que dijo que por ahora no hay necesidad de usar mascarillas, puesto que no existen casos sospechosos ni confirmados de influenza humana en Nicaragua, pero recordó la importancia de las medidas de higiene personal.
Además advirtió que en cuanto se descubra un caso “van a necesitar mascarillas y posiblemente guantes”, ya que el virus que causa la influenza humana puede durar muchas horas antes de morir, y las partículas de saliva expulsadas por un estornudo se esparcen de tres a cuatro metros alrededor del afectado. El Minsa ordenó la fabricación de un millón de mascarillas, las cuales desde ayer se fabrican en la Corporación de Zonas Francas.
A Molina le preocupó que haya gente un poco alarmada frente a la amenaza del virus. Por eso explicó que cualquier paciente puede sobrevivir a la influenza humana si es tratado a tiempo. En este sentido, la confianza del Minsa está basada en su estrategia de una vigilancia activa.
Las personas organizadas en los barrios y escuelas estarán pendientes de llamar a un médico cuando sepan de cualquier caso de gripe fuerte. Si parece sospechoso, lo atenderá un médico y valorará si puede quedarse en casa o necesita traslado al centro de salud, o bien a un hospital distrital o de referencia nacional.
Ayer se conoció que el Consejo Nacional de Universidades (CNU) capacitará a por lo menos 125,000 estudiantes para que sirvan como brigadistas sanitarios.
A los casos que no parezcan sospechosos se les atenderá como una gripe normal. A los que aparenten tener influenza humana se les aislará mientras se esperan los resultados de las pruebas de laboratorio, que en un tiempo mínimo tardan cinco días desde la aparición de la enfermedad hasta el diagnóstico.
TODOS ALERTA
Sobre este mismo tema la Defensa Civil ha estado preparándose para actuar ante una pandemia, en caso de que los poderes Ejecutivo y Legislativo así lo ordenen.
La jefatura de la Defensa Civil no brindó detalles del tipo de preparación que sus efectivos están adquiriendo para la pandemia, pero confirmó que actuarán bajo las normas de ley, que consisten en actuar en caso de que la Policía Nacional no pueda contener un desorden social provocado por un desastre sanitario.
En los Centros de Salud y Empresas Médicas Previsionales se continúa aplicando el plan de prevención, de cara a evitar que aparezca en el país un brote de la enfermedad que ha afectado a 260 personas y causado el fallecimiento de otras 12 personas en varias ciudades de México.
En la clínica previsional Hospital Metrópolis Xolotlán desde el personal de salud, pasando por el administrativo y de limpieza, utilizan mascarillas o cubrebocas.
Los trabajadores tienen la orden de lavarse con frecuencia las manos con agua y jabón. Se capacitó al personal de salud para que cualquiera, sea médico, enfermera o técnico, pueda detectar los síntomas de una persona que esté enferma.
La directora de Epidemiología, Ruth González, informó que ya seleccionaron las posibles áreas donde alojarán a los pacientes en caso de ocurrir un brote epidémico. Hasta ayer por la tarde, añadió González, no habían reportado casos sospechosos de personas afectadas por el virus AH1N1.
Luis Iván Gutiérrez, del Centro de Salud Francisco Buitrago, explicó que para evitar que los pacientes con síntomas de gripe o neumonía no comunes lleguen a la emergencia del centro, visitarán casa por casa para buscar casos de influenza.
La empresa Claro dispuso de la línea telefónica 155, permanente y gratuita, para que los ciudadanos informen sobre cualquier caso sospechoso de influenza humana.