Una delegación de Albanisa, el Magfor y miembros de la Cámara Nicaragüense de la Carne partirán mañana hacia Venezuela, para tratar de darle solución a los problemas de desaduanaje que enfrentan los contenedores de carne que se exportan a ese país.
Así lo confirmaron ayer René Blandón, presidente de la Comisión Nacional Ganadera de Nicaragua (Conagan), y Ariel Bucardo, Ministro Agropecuario y Forestal, durante la elección de la nueva junta directiva de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic).
Blandón aseguró que los ganaderos están temerosos que la burocracia para el desaduanaje de los contenedores en Venezuela vaya a provocar que la matanza en las plantas procesadoras de Nicaragua se pueda reducir.
“Estamos tratando de ver de qué manera se agiliza eso para no entrar en el vacío; porque ese vacío significaría una baja en la matanza y una baja en el precio”, adujo Blandón, quien explicó que los precios que se están manejando actualmente obedecen al porcentaje de carne que se está vendiendo a Venezuela con precio diferenciado, y esto hace que el precio ponderado, que se le da al ganado nicaragüense, sea mejor que en Centroamérica.
¿Y LOS MERCADOS DE HONDURAS Y RUSIA?
Por otro lado, ayer se vencía la certificación otorgada por el Gobierno de Tegucigalpa a las plantas procesadoras nacionales para la exportación de carne a Honduras, Blandón aseguró que aún no han recibido una notificación oficial y que tanto Conagan como el Gobierno ya hicieron su papel correspondiente, solicitándole al Gobierno hondureño que viniera a realizar las inspecciones de las plantas.
“De otra manera se les manifestó que si no venían a inspeccionar se tratara eso como que seguía corriendo el tiempo de inspección, por eso es que nosotros creemos que si no vienen es que van a tratar de usar esa traba también”, añadió.
Sin embargo, ante la búsqueda de nuevos mercados se había puesto los ojos en el mercado de Rusia. Blandón recordó que una comisión rusa vino al país hace días para inspeccionar los controles del Magfor en cuanto a sanidad animal, pero que regresarán próximamente para hacer las inspecciones a las plantas.
“Si el mercado ruso tiene las mismas exigencias que la comunidad económica europea, va a ser una resolución de comercio a largo plazo”, declaró temeroso Blandón.