La clase política criolla manipula la propuesta ciudadana de reformas electorales, para justificar su interés en reformas a la Constitución de la República que permitan el cambio de sistema político y la reelección sucesiva, advirtió ayer el Grupo Promotor de las Reformas Electorales (GPRE) durante un debate con la Coordinadora Civil.
El jueves, el diputado Eliseo Núñez Hernández, presidente de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), señalada como partido “satélite” del gobernante Frente Sandinista, apoyó la necesidad de reformas electorales y justificó que éstas pasan “necesariamente” por una reforma a la Constitución.
Sin embargo, el coordinador del Grupo Promotor, Harry Chávez, rechazó el argumento de Núñez y dijo que “no son estas reformas electorales las que van a abrir esas reformas constitucionales”.
El jurista y experto en derecho constitucional, Gabriel Álvarez, que participó con Chávez en el debate, respaldó que “no hay necesidad de reformar la Constitución para lograr las reformas electorales”, porque los aspectos urgentes que plantea el Grupo Promotor no pasan por la Constitución.
Álvarez aseguró que el rango constitucional de la Ley 331 o Ley Electoral no constituye un fundamento para reformar la Constitución, porque la Carta Magna sólo se refiere a la organización y atribuciones del Poder Electoral, pero es la Ley la que regula los aspectos a los que se refiere la propuesta ciudadana que busca establecer un sistema independiente a los intereses político-partidarios y que sea inclusivo y transparente.
Chávez valoró que la crisis de credibilidad del Consejo Supremo Electoral (CSE), agravada tras los comicios fraudulentos de noviembre del año pasado, son “condiciones favorables” para tomar la propuesta, que necesita de más voluntad política y menos manipulación.
PRIMERO LAS REFORMAS
En el debate sobre los riesgos de que el Gobierno y los partidos que dominan al país quieran aprovechar la propuesta de reformas electorales para reformar la Constitución, Chávez también manifestó que las reformas electorales son necesarias para solucionar el fraude cometido en las elecciones municipales del 2008, porque a su juicio “difícilmente” se lograría un recuento de los votos y cotejo de actas con las actuales autoridades electorales y el sistema partidarizado.
Además, dijo que la destitución o renuncia de los actuales magistrados electorales es otra acción que sólo exige de voluntad y moral política.
Chávez insistió en que las reformas electorales son una “propuesta honesta” para encontrar una salida a la crisis política tras los comicios fraudulentos y la consecuente suspensión de la cooperación internacional, que agravará la crisis económica mundial que deja sentir su impacto en el país.