Deudores no cancelan y los tienen engañados con que se aprobará Ley de Moratoria, dice presidente de Asomif
El llamado que el presidente Daniel Ortega hizo hace un mes a los deudores de las microfinancieras para que honraran sus deuda no sirvió de mucho, pues éstos no han llegado a arreglar su situación.
Lo anterior fue confirmado por el presidente de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), Julio Flores, quien dijo que el llamado de Ortega no ha surtido el efecto que creían.
El pasado 26 de febrero el presidente Ortega dijo que “en Nicaragua se había enterrado la cultura del no pago”, e instó a los deudores, y especialmente al movimiento del “No Pago”, a acercarse a las microfinancieras para hacer arreglos de pago.
Asimismo, rechazó las tomas de propiedades y carreteras que hizo dicho movimiento en esos días.
“Que protesten, que lo hagan, pero no tranquen las vías; meterse en la institución no es lo mejor, son formas de protesta pero no son lo mejor porque eso trae inestabilidad mucho mayor”, declaró en ese entonces el mandatario.
Esto lo hizo como parte de un acuerdo con las microfinancieras, para que éstas destinaran más fondos al sector agropecuario, y especialmente para el ciclo agrícola, ante la falta de recursos, producto del congelamiento de la cooperación internacional.
La posición de mandatario representó un giro de 180 grados a la del 12 de julio del año pasado, cuando dijo en Jalapa, Nueva Segovia, que “en vez de estar protestando en las carreteras, protesten frente a las oficinas de los usureros (microfinancieras) y plántense frente a sus oficinas. Párense firme, nosotros los apoyamos a ustedes”.
Esas palabras bastaron para que los “No Pago” iniciaran una serie de violentas protestas, y se mantuvieran firmes en su posición de no cancelar las deudas. La situación escaló a tal punto que el 22 de julio del año pasado el movimiento intentó quemar la sede de la Fundación para el Desarrollo de Nueva Segovia (Fundenuse).
Después de eso el movimiento tomó fuerza, hasta tener a más de dos mil miembros en todo el país, los cuales ahora se rehúsan a obedecer al Presidente.
Ortega acordó con las microfinancieras que se daría un mes para que las instituciones revisaran caso por caso los créditos vencidos, y los deudores llegaran a hacer sus respectivos acuerdos de pago, sin embargo eso no ha ocurrido.
Los 30 días vencen el próximo martes 31 de marzo, y según explicó Flores, han visitado a los clientes morosos, se les han entregado cartas para que se acerquen a revisar sus casos, han hecho anuncios televisivos, radiales y de prensa, pero todo ha sido en vano.
“Los clientes no se han acercado, porque los líderes del movimiento (de “No Pago”) los tienen engañados que se va a aprobar la Ley de Moratoria y eso está perjudicando a los clientes y las zonas que estamos atendiendo”, afirmó Flores.
En aRío Blanco, Ubú Norte y Mulukukú, según cuenta el presidente de Asomif, los integrantes del movimiento se ubican en los caminos, golpean a los oficiales de crédito de las microfinancieras y no dejan pasar a los clientes que van a pagar a las instituciones. Esto ya lo sabe la Policía.
AFECTACIONES AL CRÉDITO AGRÍCOLA
El representante de las instituciones de microfinanzas dio a conocer que la renuencia de los morosos a cancelar las deudas, y las acciones violentas ponen en peligro el financiamiento al sector agrícola en algunas localidades del país.
Río Blanco, donde se siembra frijol, sería una de las zonas afectadas, pues Flores afirma que ahí es “inaguantable la situación”.
“Se está evaluando la situación, porque un problema serio de pago afecta la recuperación del capital de las instituciones y pone en riesgo las colocaciones de nuevos préstamos”, sostuvo.
Según dijo recientemente a LA PRENSA el Ministro Agropecuario y Forestal, Ariel Bucardo, se necesitan unos 400 millones de dólares para financiar el ciclo agrícola 2009-2010.
Según Bucardo, el Gobierno espera que unos 25 millones de dólares sean aportados por las microfinancieras, pero éstas anunciaron que no podrán dar esa cifra porque sus proveedores en el extranjero están dudando hacer préstamos en un país donde existe un movimiento de “No Pago”.