publicidad
Managua
02:16 pm
27.03.09
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Opinión
El árbol de Hela
Luis Sánchez Sancho
publicidad

En la columna anterior mencioné que cuando los primeros cristianos fueron a evangelizar a los habitantes paganos del norte de Europa, encontraron que éstos adoraban un misterioso árbol al que llamaban Yggdrasil, que simbolizaba la vida y el universo, al que adornaban todos los años durante las fiestas de Frey, el dios del sol. Entonces San Bonifacio, un obispo inglés que encabezó la obra evangelizadora en los territorios de Alemania, arrancó el Yggdrasil y plantó en su lugar un pino —o un fresno—, al que adornó con manzanas y velas al acercarse la fiesta de Navidad, que coincidía en el calendario con la del dios pagano del sol.

El escritor danés Heinrich Niedner (1875-1932) escribió en su libro Mitología Nórdica que el mito del Yggdrasil “es una de las concepciones más nobles que haya jamás entrado en ningún sistema de cosmogonía o de existencia humana”. El Yggdrasil, explica Niedner, “con sus ramas abastece de cuerpos al género humano; extiende sus raíces a través de todos los mundos y esparce en el cielo sus brazos que dan la vida. Por él se mantiene toda la vida, incluso la de las serpientes que devoran sus raíces y tratan de destruirle”.

Precisamente allí se encuentra el mal. Debajo de una de las raíces del Yggdrasil que las serpientes tratan de destruir, hay un mundo de maldad y muerte llamado Niflheim, donde reina la pérfida diosa Hela, quien vive en un tenebroso lugar llamado Helheim. En ese lugar corren varios ríos misteriosos, entre ellos el fangoso Slid, que nace en el Este y fluye hacia el Oeste a través de valles infectados de monstruos y plantas venenosas.

Hela tiene a su servicio a unas mujeres muertas que visitan a las personas moribundas. Se sientan al lado de ellas y las invitan a ir al reino de Hela, que es el destino final y eterno de los malvados. Las funestas mensajeras despliegan ante la vista del moribundo una horrible visión de regiones oscuras en las que el sol se desvanece y desaparece, dando lugar a la absoluta oscuridad. Y le hacen escuchar el escalofriante chirrido de los goznes de la gigantesca puerta de entrada a la mansión de Hela, que se abre sólo para recibir a quienes las infernales mensajeras logran conquistar.

En el lugar más profundo del Niflhein, el reino de Hela, están los hechiceros. Ellos viven en un palacio que se llama Angustia; se reúnen alrededor de una mesa denominada Hambre; los sirvientes que los atienden responden a los nombres de Lentitud y Retraso; el umbral de la casa es conocido como Precipicio y a la cama donde duermen la llaman Preocupación. Las reuniones de los hechiceros son presididas por Hela, quien muestra su espantosa figura con su rostro tan pálido y cadavérico, que cualquier persona moriría por el terror que le causaría tan horrible visión.

Según Heinrich Niedner, del nombre de la diosa de la muerte, Hela, deriva la palabra inglesa hell, que significa infierno. Y se dice en el citado libro del autor danés, que la creencia popular en Hela no estaba totalmente desarraigada a comienzos del siglo veinte. “Se oye todavía ladrar a su perro en las puertas de las casas —escribió Niedner—, en señal de que se acerca la muerte”, pues ella “vaga de lugar en lugar como mensajera de la muerte” en forma de cabra o de un caballo de tres patas. Pero su residencia eterna está debajo de una de las raíces del árbol Ydraggsil, la única que está carcomida por la malignidad.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda